Participación vs. Grupo de expertos (post- 146)

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expertosLlevo unos días metido en el Taller modelando piezas. Los artesanos también viajamos, así que a Sevilla me ha tocado.

Todo conspiró para que me ausentara unos días de mi trajín bloguero, pero aquí estamos de nuevo.

Vuelvo a un tema recurrente, el de la inteligencia colectiva, con esta pregunta: ¿qué ventajas e inconvenientes tienen los modelos participativos vs. los grupos de expertos?

Es una cuestión que salpica cualquier conversación de Empresa 2.0. Podría responder de forma maniquea diciendo “la inteligencia colectiva funciona SIEMPRE mejor que los expertos”. Pero es mentira, no es así. Hay circunstancias que favorecen una opción sobre la otra, y ambas tienen sus inconvenientes.

Creía que la respuesta estaba en el grado de complejidad “técnica” del problema = si es un problema muy complejo, que necesita mucha formación especializada, entonces la solución de expertos funciona mejor. Pero después me di cuenta que no es tan relevante, y que la clave está en cómo se diseñan los espacios de participación.

Imaginemos por un momento que necesitamos resolver un problema y para ello tenemos dos alternativas:

A.) 5 expertos que participan “por invitación”, seleccionados por una persona que es también un experto.

B.) 500 personas que se autoseleccionan a través de una página-web para participar. Puede haber expertos en el grupo, pero lo más probable es que muchos no lo sean.

En la opción-A siempre habrá un sesgo en el filtro de selección. De esto pocas veces se habla cuando se celebran las virtudes de este sistema: experto (o político) elige a experto porque es su amigo, porque sabe que no le traerá problemas o sencillamente porque no conoce a otros. Viendo los paneles de expertos y “comités de sabios” que se crean por ahí para resolver desafíos públicos, uno no hace más que preguntarse: ¿qué criterios se siguen para elegirlos? ¿quiénes los eligen?

En la opción-B las puertas están abiertas y existe igualdad de oportunidades para participar. No hay barreras a la entrada, cualquiera puede apuntarse. El problema en este caso deja de ser el “filtro de la selección para entrar”, pero en su lugar tenemos otros:

  • Capacidad para atraer al mejor talento: No es lo mismo que elijas tú a los 5 expertos y les invites y/o pagues para colaborar, a que ellos te busquen a ti y quieran participar voluntariamente en tu fiesta. Cabe el riesgo que los mejores no se apunten.
  • Capacidad para filtrar el exceso de información que genera un número elevado de participantes, entre los cuales puede haber un porcentaje significativo que no entiende el problema o no está preparado para aportar ideas interesantes.

En la Opción-B pueden haber 500 personas participando, de las cuales solo 50 saben mucho del tema y están tan preparadas como los 5 expertos de la Opción-A. Explicado así, uno siempre preferiría el segundo modelo: ahora resulta que tengo 50 expertos en lugar de 5, y auto-seleccionados sin sesgo alguno.

Pero estaríamos ocultando otro (gran) inconveniente: el “ruido” que generan los otros 450 que querrán también hacerse escuchar, probablemente “molestando” a los 50 “que saben”. Si el ruido es demasiado alto, es posible que esos 50 expertos piensen peor que los 5 a puertas cerradas.

Por tanto, quitar las barreras a la entrada transforma el problema del “filtro de selección” en uno de “filtro de traducción de cantidad en calidad”.

¿Cuál es la solución, entonces? Seguir aplicando un modelo abierto y sin restricciones “para entrar” (así evitamos el sesgo de la selección), pero adoptando después cierta disciplina, un sistema de autorregulación que imponga un orden (así reducimos el ruido), que permita separar el ruido de la melodía.

La fórmula es tan simple y compleja como esta: La entrada es libre, pero tendrás que ganarte el derecho a que te escuchen. Tendrás que demostrar que mereces quedarte, porque si lo que generas es ruido, entonces el sistema te echa fuera. Si esto no se hace, la inteligencia colectiva puede conducir a resultados peores que el de los expertos. Es meritocracia, no igualitarismo.

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Amalio Rey

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9 Respuestas a Participación vs. Grupo de expertos (post- 146)

  1. Jaime izquierdo 03/03/2010 10:11 #

    Hola Amalio,

    De momento, me he descogorciado con tu respuesta a Manuel. Gracias por alegrarme el día… (joé, tú siempre eres extremadamente educado, no te mereces ese tono de voz).

    En fin, a lo importante. Yo tampoco estoy del todo de acuerdo contigo, y copié a Eugenio Moliní en mi RT porque, si tiene un poco de tiempo me encantaría que comentara y alimentara el debate que has abierto. Eugenio es experto world class (no es broma ni humo ni peloteo) en generación de espacios participativos. Sus clientes son del nivel de la UE, la ONU, la OPEP… Y es un firme convencido de la técnica de OpenSpace.

    Te envío un fuerte un abrazo y me suscribo a futuros comentarios,

    Jaime

    • Amalio 03/03/2010 21:21 #

      Gracias, Jaime, un placer tenerte por aquí. Te sigo en Twitter, como siempre. Bueno, si te ha “alegrado el día” mi respuesta, entonces ha valido la pena. A mi me jode bastante la gente que va por la vida repartiendo etiquetas maleducadas. Así que ya sabes, a morderse la lengua y tirar de sentido del humor…
      Comprendo que no estés de acuerdo con mi post porque como le dije a Alberto, es un tema muy complejo, que admite muchas lecturas. Yo mismo tengo muchas dudas, y por eso me encantaría que este debate continúe, y escuchar otros puntos de vista. Te invito a que tú mismo aportes tus argumentos de por qué no estas de acuerdo.
      Las opciones A y B que comento en el post son simplificaciones. Si empezamos a profundizar, seguro que encontramos factores agravantes y atenuantes en los dos casos. Cada cual ha tenido sus experiencias con esto, y por eso me encantaría que compartieras con nosotros tu propia visión.
      Creo que la primera dificultad está en los famosos “sistemas de reputación”, que muchas veces funcionan mal. No es algo fácil de implementar. Me consta que, en la practica, separar el ruido de la melodía es un desafio complicado.
      El segundo problema está, obviamente, en los índices de participación: ¿como consigues captar a 500 ti@s para participar? Esto ya lo comento en el post, y es otro de los grandes retos que tenemos siempre en las iniciativas 2.0. La formula del 1+9+90 obliga a ensanchar mucho la base de la piramide para conseguir una masa critica de ideas que valgan la pena.
      Por cierto, me encantaria que Eugenio Molini se pase por aquí, o si prefiere, escriba un post, para continuar esta linea de debate.
      Para mí es uno de los temas más interesantes para debatir, porque afecta el mismísimo “core” de los sistemas de inteligencia colectiva.
      Venga, sigamos hablando de esto…

  2. facilitymanager 03/03/2010 03:30 #

    Hola @malio:
    Que susto que crei que el primer comentario era de Manel?? Menos mal que no.
    Eso que escribes es un poco de lo que te comenté hace un tiempo, cuando se formó el taller de artesano.
    -“quiero entrar?”
    – “Ahora no, ya estamos los que somos.”, me dijeron.

    Tu postura es la correcta y me gusta que lo hayas aclarado. Un poco de grupo abierto de gente espontánea que quiere colaborar y un poco de autorregulación. Siempre los 450 se van y dejan a los 50 trabajando solos.
    Bien,
    Un abrazo
    Alberto

    • Amalio 03/03/2010 21:07 #

      Alberto: No veo a Manel escribiendo ase tipo de cosas.
      Ya ves, hay gente para todo, pero yendo al grano, no escribí este post pensando en el taller de artesanos. Esa iniciativa tuvo un recorrido distinto. Fue algo espontaneo entre “amigos”, gente de confianza, tal como te comenté en un post anterior. No se trataba de una convocatoria tipo “task force” para resolver un problema colectivo, sino más bien una especie de “aventura entre amigos de red”, que tenía un componente importante de confianza, de feeling personal que se quizo mantener. Así es como lo veo.
      Por cierto, no creo que nadie te haya respondido “ya estamos los que somos”, me sorprende, no me pega. El problema no era ese, sino que ya se habia logrado una “magia” especial en ese grupo, y se pretendia terminar una obra inconclusa, la Declaración, antes de introducir más gente (y complejidad) en el grupo. Yo entré participando en los debates, aunque no fui a Segovia, pero si no hubiera sido asi, tambien lo hubiera entendido.
      Mi reflexión de este post va por otros derroteros. Tiene que ver con el debate colectivo de problemas comunes, donde está en juego la viabilidad o asuntos vitales de una empresa o una sociedad.
      Te confieso que es un tema complejo, que merece una reflexión sosegada. No tengo respuestas concluyentes aqui, más bien muchas dudas…

  3. Odilas 01/03/2010 23:57 #

    Pues a mi, independientemente de tus razonamientos, no me parece un comentario muy respetuoso, manuel.
    EStamos ensayando nuevos modelos y las experiencias y perspectivas de unos y otros ayudan a construirlos.
    Amalio, disculpa la intromisión, pero es que no soporto estas rabietas siempre matizadas con eso de “el más absoluto respeto”. Cuando lo hay, no hace falta convocarlo.

    • Amalio 02/03/2010 20:54 #

      María Jesus: Agradezco tu “intromisión”, colega. Verte por aqui me alegra como siempre. De rabietas estamos todos un poco hartos, y más cuando las venden en papel de regalo. Gracias de nuevo… besos…

  4. manuel 01/03/2010 18:20 #

    realmente, me quedo pasmado de las estupideces que se dicen a veces en la red sin que nadie entre a considerar concienzudamente lo que se está diciendo: Amalio dicho con todos los respetos el ejemplo es una auténtica estupidez. De todos es sabido que el panel de expertos designado had hoc, conduce a la formación de una opinión determinista por los intereses genéticos del impulsor del panel, los demás expertos se comportan como obedientes carneros, so pena de matadero.
    El otro modelo más conocido como “totum Revolutum” es como la congregación de los fieles, mientras uno dice misa y el resto repite las consignas escritas en Trento o Letran mil años atras. En mi opinión el mejor criterio es la ponderación de lo que uno necesita conocer mediante sucesivas tomas de conciencia de lo que es adecuado a la formación de un criterio de expertice. Para ello nos bastará con buscar consejo entre la spartes diversas sin necesidad de tener disciplina ni buena mesa, tan solo un poco de sentido comun, que es lo que te ha faltado cuando has escrito este post. Dicho por supuesto con todo el respeto que me mereces

    • Amalio 02/03/2010 20:48 #

      Manuel:
      A mí lo que me deja pasmado es el modo tan delicado en que algunas personas practican eso que llaman “respeto”.
      Mi duda ahora es si tú “consideras concienzudamente” el modo en que te expresas.
      Escribo en este blog muchas cosas erroneas, equivocadas, inútiles, poco interesantes y de dudoso sentido comun. Creeme que soy el primero en saberlo. Pero me gustaría, en la medida de lo posible, que todo aquel que juzgue lo que escribo lo haga sin ofender. Ya sabes, “trata a lo demas como te gustaría que te trataran a tí”.

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