Cuando citar resulta empachoso (post-191)

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hacer el ridiculoHace tiempo escribí un post sobre la “Ética de la cita”, y sigo pensando que citar a las fuentes es un acto ético, de civismo.

Ese  post es uno de mis favoritos porque enlaza con otro de mis temas recurrentes: el insufrible “marquismo” que campea en la blogosfera, pero sobre este tema ya me despaché a mis anchas en “De ideas y nombres: ¿importa tanto la fuente?“.

Hoy vengo en plan descreído. Me cambio de bando, y voy al otro lado del continuo. Quiero hablar de esa obsesión que tiene alguna gente de citar por vicio, o mejor llamemos las cosas por su nombre: con el único fin de hacerse el/la interesante. Escribo de esto por algún ponente que escuché el otro día. También por artículos y posts que últimamente leo en la Red.

Citar las fuentes es una tradición sana que conviene seguir practicando en el discurso académico. También hay que hacerlo en las presentaciones públicas, los cursos de formación y demás espacios de conversación. Estoy de acuerdo, pero me resulta empachoso cuando se abusa de esta práctica metiendo la cita con calzador, cuando no pega, ni es necesaria.

Como dice D. Fulano“, “En el libro-X que acabo de leer“, “De acuerdo a la teoría del Gurú-Z“, en fin, interrupciones que tú ves que no encajan en la fluidez de la narrativa, ni añaden valor, y que se utilizan como un recurso para inflar la imagen, y parecer un tío/a erudito/a.

Estoy seguro que del mismo modo que hay estilos ampulosos de tirarse el rollo que uno lee mucho, hay formas más naturales y modestas de citar a autores, si uno quiere ser agradecido.

Y ya ni te digo cuando al ponente/escribiente de turno le entra el ataque de anglomanía. Está demostrado que citar a autores anglosajones por el título de su obra en inglés impresiona a la parroquia.

Si el susodicho que citan es un anglosajón, en lugar de señores o señoras con apellidos domésticos, el rédito en imagen es siempre superior, da más el pego. Ya sabemos, los autores americanos o británicos estan injustamente sobrevaluados, aunque hablemos en muchos casos de mindunguis.

No sé, veo que hay pensamientos que son demasiado obvios para citar la fuente, que uno tiene la sensación que ya pertenecen al dominio público, que son resultado de la inteligencia colectiva, de lo que has pensado tú o yo, de andar por casa. Ideas buenas, pero que no hace falta elevarlas a la categoría de citas gloriosas. Pero aún así, se fuerza la cita, porque conviene dejar claro que el ponente conoce a autores (hipotéticamente) interesantes.

Leía el otro día de Julián Gutierrez Conde que “cuanto menos inteligente es una persona más se esfuerza por parecer brillante”. Ah, por cierto… meto la cita aquí porque es buena de verdad, y porque este señor (que ni conozco) resume muy bien lo que quería decir en este post :-)

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Amalio Rey

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25 Responses to Cuando citar resulta empachoso (post-191)

  1. Francisco Páez 09/17/2010 at 01:17 #

    Al final no has podido evitar meter una cita, jeje.

    Bromas aparte, me ha gustado mucho la reflexión. Ultimamente estoy haciendo unfollow en Twitter a unos cuantos por ese motivo. Llenan prácticamente su TL solo con citas. Cansino, en efecto.

    Un abrazo.

    • Amalio 09/22/2010 at 09:02 #

      Francisco: Ya ves, citar está bien pero solo si vale la pena. Lo de compartir citas por Twitter no está nada mal. De ahí he sacado varias ideas muy sugerentes para mis charlas, y yo mismo publico algunas cuando me gustan mucho. Pero es cierto que puede ser cansino. Hay gente que se repite mucho, que recomienda “citas grandiosas” que son obviedades grandilocuentes o lecciones de autoayuda que me resultan empalagosas. Pero bueno, hay que leer mucho para extraer las perlitas. En todo caso, mi post no hablaba de eso, sino de citar-solo-por-parecer-interesante. Un abrazo

  2. Clara I. Vega 09/17/2010 at 01:39 #

    Acabo de leer su post, a recomendación en twitter de Fco. Paez, y me parece una reflexión curiosa y espóntanea, pero sinceramente no creo que el mayor defecto en una persona sea intentar aparentar “brillantez” acudiendo a esta “mania”, sobre todo porque la inteligencia no se compra en el Corte Ingles (ni siquiera online)
    A mi me resultan mas incómodos los que van de sobrados y los que por supuesto están exentos de cuidar y/o tener detalles.
    Eso si, me mola la controversia.
    Saludos

    • Amalio 09/22/2010 at 09:03 #

      Clara: Gracias por carambola a Francisco Paez al traerte hasta aquí. Por supuesto que aparentar brillantez no suele ser “el mayor defecto en una persona”, pero el milongueo falso a mí me irrita. Por cierto, estas “manías” también pueden formar parte de la puesta en escena de los que van sobrados. Ejemplos abundan. De hecho, los “sobraos” tienen patas endebles y una de ellas es la falta de empatía. Lo cortés no quita lo valiente, así que en mi caso (y hablo por mí, insisto) me chirría bastante el acto de sobre-citar sin sentido, y sobre todo, la dichosa “anglomanía” que comentaba en el post. Pos’si, mola la controversia sana… Saludos

  3. David Soler 09/17/2010 at 12:28 #

    El punto intermedio y el sentido común suele ser lo mejor… lástima que hay gente que o se queda corta o se pasa de frenada.
    Yo siempre cito las fuentes pero no me gusta llenar mis post de enlaces, pero solo cuando tiene sentido mandar a mi lector a otro sitio para profundizar en el tema (alguien decía hace poco que la prensa debería dedicarse más a enlazar, como hace Google, que ha reescribir lo que otros ya han escrito).

    Y citas… nunca. Como a Francisco, llega un momento en el que me aburre leer tanta cita y sentencia de gurú por las redes.

    • Amalio 09/22/2010 at 09:03 #

      David: Como siempre, el dichoso punto intermedio es la madre del cordero. Puede darse el caso de que determinados posts necesiten están cargados de enlaces. Es que la clave no está en la cantidad, sino en el sentido, en hacerlo con criterio pensando en el lector y no en el ego del ponente/escribiente. Nos leemos, gracias!!

  4. Maite Moreno 09/17/2010 at 14:14 #

    También me resultan más incómodos los que no enlazan ni citan ni colocan referencias cunado de escribir en otros medios se trata, porque aparentemente su pensamiento e ideas son maravillosos, únicos e irrepetibles.

    • Amalio 09/22/2010 at 09:04 #

      Maite: Si tuviera que elegir entre las dos posturas extremas, pues sí, estoy de acuerdo contigo en que prefiero al que cita en exceso que al que se apropia de las ideas de otros sin reconocer la fuente, sin ser agradecido. Esta postura fue la que defendí en mi post “Ética de la cita”, y la sostengo. Solo que la otra visión no la sustituye, sino que la complementa. OK, citemos, es un deber hacerlo, pero no conviertas citar en un fin en sí mismo. Es solo un deber si esa idea aporta valor a lo que quieres contar. Vaya, creo que me repito en mis argumentos pero no importa, suele ocurrir en las conversaciones, no?

  5. Andres Schuschny 09/17/2010 at 17:09 #

    La citación crónica es el infulismo de la pseudo-intelectualidad, coincido totalmente con tu post. Muy buena reflexión!!.
    buen fin de semana!!
    Andres

    • Amalio 09/22/2010 at 09:04 #

      Andres: Un placer verte por aquí. Tenemos mucho pseudo-intelectual y también, una fauna variada de vendedores de imagen. “Más rollo que película”, como dicen en mi tierra. Y a veces van tan sobrados, tan seguros de sí mismos, que lo hacen de forma patética, porque se les ve el plumero a la primera. Necesitamos más empatía y sentido del valor, y menos super-egos, querido amigo. Nos leemos :-)

  6. José Luis Gato 09/17/2010 at 17:39 #

    Es curioso, hace un tiempo, quizá años, siempre acudía como referencia al apartado común de casi toda “red social” que se precie: “Citas favoritas”. Creía que otorgaba un toque no de distinción, pero sí de dedicación, personas identificadas bien con el autor, bien con el pensamiento que estos aportaban.

    Cuando la red se pobló de citas, proverbios, anglicismos y marcas de agua en cada nueva entrada en forma de “hashtag”, como siempre, apareció la duda: ¿realmente es necesario identificar(te) en cada grupo de palabras replicadas? Ya ni separo contenido de fuente, dudo mucho que me preocupe diferenciar autores de transcriptores.

    Quizá cada día eche más de menos encontrarme con aquellos apartados cubiertos con “¿Cita preferida? A ti te lo voy a contar” o puede que “Una velada romántica”. Empacho de nostalgia, sí. Hasta el punto de valorar esa supuesta ignorancia. Hipotéticamente, claro está ;)

    Un abrazo.

    • Amalio 09/22/2010 at 09:05 #

      Jose Luis: Hola, colega. Qué bien que me hagas la visita. Lo de las “citas favoritas” a mí no me parece mal. Yo tengo mi colección de citas, que voy sacando de todas partes. Las que más me flipan, las comparto, las meneo, por si a alguien le sirve. Pero es curioso lo que dices. Mira, por ejemplo en Twitter se da una situación paradójica. Si el que hace el RT es un twittero famoso, de estos con audiencia mogollónica, ¿sabes lo que pasa? que al final se pierde el rastro del autor original, lo terminan borrando por comprimir la idea en 140 caracteres. Algunos de estos twitteros lo saben, explotan esa ventaja: “quien RT al final se lleva el gato al agua”. Pues eso, hay mucha trampilla en esto de las citas. De todos modos, soy más clásico en esto de enlazar idea auténtica y de valor, con su autor. Defiendo a ultranza esa práctica. Un abrazo, poeta!!

  7. Francesca 09/17/2010 at 18:28 #

    Como dijo mi amigo Willy “To read or not to read”… :lol:

    Cuando encima el “citador” deja entrever que le une una relación de afecto con el citado (yo como casi siempre leo a muertos, no puedo hacerlo, quedaría raro), dan ganas de echar a correr.

    Buen post, Amalio. Y es que, a veces, citar a alguien es apropiarse de algo suyo y no reconocerle el mérito (que es lo que debería ser).

    • Amalio 09/22/2010 at 09:06 #

      Francesca: Respondo por primera vez un comentario tuyo ya desvirtualizada. Ya te pongo cara (aunque idéntica a la virtual, lo que me ha ocurrido en pocos casos), y eso te hace más cercana. ¡¡has dado en el clavo!! (como casi siempre) en ese juego sutil (o no) de dejar entrever que el malandrín de turno pertenece al selecto círculo de conocidos del gurú citado: “como dice mi amigo”, y lo mismo está reproduciendo aquella graciosa costumbre infantil que practicamos todos de llamar novia o novio a un niño/a que ni había reparado en nosotros. Pero los que llevamos ya tiempo en esto creo que hemos aprendido a olfatear esos tufillos, ¿a que sí? Un abrazo!!

  8. Visi 09/18/2010 at 10:29 #

    “No creo que el arte de citar esté al alcance de todos esos espíritus pequeños que, no encontrando nada en sí mismos, todo lo tiene que tomar de otros”.

    René de Chateaubriand (1768-1848) Diplomático y escritor francés.

    • Amalio 09/22/2010 at 09:07 #

      Visi: El “arte de citar”, entendido como “citar bien”, implica ser generosos y humildes. Para citar bien necesitas conocer mucho del tema que tratas. Hablas por ti, y entonces complementas con ideas de otros, solo si es que el “complemento” es realmente necesario. Un saludo

  9. Nacho Muñoz 09/18/2010 at 12:58 #

    Citar es tan necesario como, a veces, molesto para el lector. Creo sinceramente que citar al autor es un acto de humildad, a través del cual expones unas ideas de la que conoces perfectamente la fuente. Sin embargo esa idea es una idea y, cuando pasan al espacio público, son propiedad de todo aquel que las asimila.

    Tú te pasas “al otro bando” pero no tengo claro si ese acto de generosidad hacia la fuente debe perderse del todo… No sé, Amalio, comento “en voz alta” conforme pienso y no concluyo alguna conclusión sensata: pienso que seguiré citando las fuentes cuando crea que les debo algo al autor y cuando su idea lo merece (no es de andar por casa, como dices) y las dejaré de citar cuando esas ideas no sean gran cosa, o bien cuando las perciba como “muy mías”, cuando las haya procesado e introducido en un orden superior de ideas.

    Abrazo!

    • Amalio 09/22/2010 at 09:08 #

      Nacho: Estamos de acuerdo, lo comentaba antes: citar es un acto de humildad, de agradecimiento. Cuando la idea se difunde, y pasa al “espacio público”, si es una idea potente y genuina, tendemos a recordar su autor. Pero si es una obviedad, digamos que el autor pierde total relevancia (o debería). A mí me enerva cuando veo a alguien citando con pomposidad una idea tan pero tan obvia que parece de risa: ¿para esa idea estas destacando tanto a la fuente? La ignorancia es una atenuante, pero a menudo hay otras motivaciones. Lo de “pasarme al otro bando” no te lo tomes literal, colega, era en sentido figurado . Creo que he sido claro: ¡¡el acto de generosidad a la fuente no debe perderse!! Solo me cuestiono si hace falta tirar de cita o no. Si la idea aporta auténtico valor a tu hilo argumental, y conoces la fuente, ¡¡cítala!! Pero no actúes al revés: “meto la idea para poder citar a este autor, que está de moda” o como sugería Francesca: “citaré a Mr. Guru-X, con la idea esa, qué más me da, para poder contar que me reuní con él la semana pasada”. Totalmente de acuerdo con tu forma de gestionar las citas, con tu pensamiento “en voz alta”, me parece el algoritmo perfecto que suscribo al 100%. Un abrazo, Nacho.

  10. Economía Sencilla 09/20/2010 at 09:34 #

    Interesante entrada, una vez más, Amalio. Es bueno tratar de ver las dos caras de la moneda, yo creo que como en muchas otras facetas, en la moderación o en el famoso “punto medio” está la virtud.

    Citar está bien, si viene al caso y se usa con moderación. Pero cuando se intenta hacer “a granel”, pues se cae en el exceso, y en meter las cosas a calzador, y no queda demasiado bien, chirría, o simplemente parece pedante.

    Y si es en inglés, mejor, claro. Gran reflexión de Amaly A. King.

    Un abrazo
    Pablo

    • Amalio 09/22/2010 at 09:09 #

      Pablo: Gracias. Moderación y sentido común es la receta. Meter las cosas a calzador chirría, así es amigo mío. Queda “pedante”, pues sí, quizás hubiera sido el término más adecuado para poner en el título de mi post, en lugar de “empachoso”. Un abrazo, Mr.

  11. Josean Rodriguez 09/22/2010 at 09:55 #

    HOla Amalio,
    Una vez más no te escondes y haces un post que invita en cierta modo a la discusión y/o polémica con buen fondo.
    Estoy de acuerdo contigo en lo que apuntas, que en definitiva es tan simple como en todo lo que hagas, evita la tentación de la pedantería y lo pretencioso , elige siempre la opción de la humildad y honestidad intelectual.
    Eso se nota y a la larga siempre compensa!
    Saludos

    • Amalio 09/25/2010 at 12:49 #

      Gracias, Josean. Es un post polémico, lo sé, pero lo has dicho bien: con buen fondo. La “pedantería”, que ya comentaba Pablo, es de lo que me apetecía hablar. A la larga compensa, sí señor…
      un abrazo

  12. Antonio Javier 12/12/2010 at 17:49 #

    Muy bueno. Completamente de acuerdo.

    • Amalio 12/13/2010 at 08:55 #

      Muchas gracias, Antonio. Me alegro de que coincidamos. Nos vemos en otra ocasión por aqui…

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  1. Bitacoras.com - 09/17/2010

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