Del mío-mío al consumo compartido (post-309)

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La tendencia a compartir o co-consumir fue elegida por la revista Time como una de las diez ideas de 2011 que van a cambiar el mundo, y estoy de acuerdo.  Este fue de los temas que más me gustó del Update-8 de Infonomia, y prometí hablar más sobre ello.

Está claro que no podemos seguir consumiendo como lo hacemos porque es un derroche insostenible. La clave está en cuestionarse la irracional cultura del “mío, mío, que nos lleva a compras redundantes y a la sub-optimización generalizada. Es hora de darnos cuenta que en muchos casos “disponer” es bastante más lógico que “tener”, bien porque el tiempo que necesitamos ese recurso es muy limitado o bien porque el patrón de uso permite perfectamente que se comparta. Pero esta idea es subversiva al golpear la misma línea de flotación del Capitalismo, cuya viabilidad depende de un crecimiento perpetuo de la demanda, es decir, del consumo. Y mientras más egoísta e individual sea éste, más ventas y mejor parece funcionar nuestra demencial huida hacia delante.

Una de las soluciones pasa por convertir productos en servicios. Pero también, por que el hecho de compartir se simplifique y no implique un excesivo coste en términos de pérdida de autonomía y comodidad. Y ahí entran varias iniciativas P2P que contribuyen a que el co-consumo gane en flexibilidad. Veamos algunos ejemplos.

En el Update-8 se citaron servicios de Rent-a-car P2P que permiten alquilar horas (ociosas) de coche entre particulares (RelayRides, MovoMovo), usar la lavadora del vecino cuando la tiene desocupada  para hacer la colada por unos módicos 3 euros (La Machine du Voisin), intercambiar ropa de marca a través de redes de trueque (Swapstyle) o acceder a plataformas online para regalar todo aquello que nos sobra (Freecycle.org, con más de 9 millones de usuarios, o Nolotiro.org). Otros ejemplos interesantes de consumo colaborativo son una plataforma de micro-trabajos entre particulares como Taskrabbit , la posibilidad de compartir el taxi, o Loosecubes para  espacios de oficina.

A éstos mencionados en el Update yo añadiría otros muy interesantes como wifis.org (contratar y compartir wifi con un vecino), Bike Crossing (arreglar y liberar en un sitio céntrico esa bicicleta que teníamos abandonada en el trastero para que otro la use), Super Marmite (personas que cocinan cerca de casa y venden a un precio módico porciones a otras), Bookcrossing (liberar libros que ya hemos leído para que otros lo aprovechen) o SnapGoods, una plataforma que permite alquilar o prestar a personas que viven cerca prácticamente cualquier cosa, desde consolas de videojuegos a juguetes, muebles o palos de golf. Su eslogan: “Own Less. Do More” lo dice todo.

La idea de que lo que es basura para mí, puede ser oro para ti es un concepto potente que, si se extiende y asimila bien, podría reducir drásticamente el absurdo bucle consumista en el que estamos metidos.

Antonella Broglia comentaba con razón que la estrategia de la obsolescencia programada que siguen muchas compañías para forzar artificiosamente al consumo empieza a ser una práctica socialmente discutida y que llegará un momento en que se convierta en un motivo de antipatía que perjudique la imagen de las marcas. Mientras tanto, la sociedad está canalizando esa tibia indignación con respuestas concretas como la proliferación de los servicios de reparación. Se está recuperando la sana práctica de reparar productos para extender su ciclo de vida, y lo más interesante es que ya no sólo lo hacen empresas, sino que se están extendiendo iniciativas de reparación P2P, o sea, entre particulares. Un ejemplo que me encantó es el de una cafetería de Ámsterdam (Repair Café) a donde cualquiera puede ir a tomarse un café mientras pide ayuda a alguien para que le repare un artículo roto (ver esta crónica del NY Times).

Si este tema te atrae tanto como a mí, puedes seguir aprendiendo con un libro de referencia sobre Consumo Colaborativo: “What’s Mine Is Yours: The Rise of Collaborative Consumption”, de Rachel Botsman y Roo Rogers. También es muy recomendable visitar Shareable, una e-zine especializada en la cultura de compartir, con un montón de artículos bastante ingeniosos. Para abrir boca puedes empezar por este: “Top 20 How to Share Guides”, y tienes aquí una colección de cómo compartir cualquier cosa que se te ocurra. Si prefieres leer en castellano, échale un vistazo a este blog made-in-Spain: “Consumo Colaborativo”, que publica artículos muy interesantes sobre este tema, y en especial, su directorio de proyectos con más de 100 iniciativas que promueven la cultura del co-consumo.  Hay un post en el blog de Diseño Social que me resultó muy bueno para completar esta entrada. Y si prefieres los vídeos, aquí tienes una TED-Talks de Rachel Botsman subtitulada al español y un resumen del libro en Vimeo.

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Amalio Rey

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11 Responses to Del mío-mío al consumo compartido (post-309)

  1. Albert Cañigueral 06/15/2012 at 12:22 #

    Hola Amalio,

    Muy buen resumen del tema y recopilación de recursos sobre consumo colaborativo. Gracias por enlazarnos!

    Saludos,
    Albert.

    • Amalio 06/17/2012 at 10:06 #

      Gracias, Albert. Vuestro blog me inspiró mucho. Estáis haciendo un trabajo magnífico. Os seguiré muy de cerca para seguir aprendiendo…
      Un saludo

  2. diseño social 06/15/2012 at 14:47 #

    Gracias Amalio por hacer eco de esta iniciativa social tan importante ; )
    Y recordar: La “obsolescencia programada” es una realidad relativa que depende de los consumidores que quieran seguir siendo esclavos de ella. Exigir nuestros derechos y luchar por una economía alternativa es nuestro deber. Cada vez hay más alternativas, sigamos avanzando hacia otra realidad:
    http://disenosocial.org/obsolescencia-0512/

    • Amalio 06/17/2012 at 10:11 #

      La “obsolescencia programada” es cierto que depende en gran medida de actitud de los usuarios. Pero hay también muchos productos en los que las empresas provocan de forma objetiva esa obsolescencia y complican técnicamente que podamos seguir usando un producto que podría tener mucho más tiempo de vida si no se concibiera desde la lógica del consumismo. En muchos alimentos industriales ocurre eso. También en los medicamentos. Incluso en los equipos informáticos o los teléfonos, donde nos obligan a cambiar hardware para poder acceder a un determinado servicio que nos es útil. De todos modos, está claro que el mayor peso de la transformación depende de nosotros, y de cómo gestionamos nuestras expectativas en relación con los deseos y necesidades que tenemos como personas. Gracias!!!

  3. Julen Iturbe-Ormaetxe 06/18/2012 at 06:09 #

    Yo a todo esto le veo una doble cara. Cuando leí “La era del acceso”, de Jeremy Rifkin, me quedó un regusto agridulce. Es lógico que con herramientas que nos ayuden a compartir información no sea necesario “adquirir” un bien. Me parece una tendencia positiva. Usar y no comprar. Pero también es cierto que el sentido de propiedad está muy enraizado en nuestra sociedad. Piensa en algo tan simple como un smartphone: al mismo tiempo que nos dicen “accede y no compres” aparecen símbolos de nuestra era pegados al sentido de propiedad: “es mi smartphone”, eso que nadie más que yo puede usar.
    Por aquí anda también el sentido de “privacidad” que queramos manejar.
    Bueno, no sé, tiene esto muchas aristas y creo que dispara a la línea de flotación de muchos negocios que a lo mejor tienen que repensarse como servicios.

    • Amalio 06/18/2012 at 08:10 #

      Sí, el mayor reto está en el cambio cultural, y en moderar ese “sentido de propiedad” al que te refieres. Como explico en el post, creo que si simplificamos y flexibilizamos los mecanismos para compartir, para usar en vez de comprar, es posible que la obsesión del “mío, mío” termine cediendo terreno en muchos ámbitos. La “privacidad” es otra historia, que conviene considerar. En definitiva, creo que hace falta mucha educación.
      Un saludo

  4. Angelica 06/19/2012 at 00:05 #

    Hoy en día, todo lo que se ve por la red lo comparten, creo que el Internet ha hecho cada vez mejor la forma de llevar la información por el mundo

    • Amalio 06/30/2012 at 12:55 #

      Angelica:
      Internet está haciendo todo esto más fácil, incluso la cultura de compartir…

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  1. Bitacoras.com - 06/15/2012

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: La tendencia a compartir o co-consumir fue elegida por la revista Time como una de las diez ideas de 2011 que van a cambiar el mundo, y estoy de acuerdo.  Este fue de los temas que más me gustó del Update-8 de Infonomia, y……

  2. Societat xarxa: co-consumir « I jo què sé? - 06/18/2012

    […] post sencer, molt interessant, aquí Like this:LikeBe the first to like […]

  3. Del Mío-mío al consumo compartido | De la comunidad de vecinos... al espacio comunitario - 03/18/2013

    […] de sus reflexiones y porque, además, parecía estar vivo. Al poco tiempo publicó este post en su blog, que ahora recuperamos como excusa para enlazarlo. Viene a ser un pequeño directorio sobre […]

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