<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title> &#187; coherencia</title>
	<atom:link href="http://www.amaliorey.com/tag/coherencia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.amaliorey.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Fri, 10 Feb 2012 09:59:56 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Elogio a la paciencia (post-272)</title>
		<link>http://www.amaliorey.com/2011/12/11/elogio-a-la-paciencia-post-272/</link>
		<comments>http://www.amaliorey.com/2011/12/11/elogio-a-la-paciencia-post-272/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Dec 2011 11:04:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amalio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artesanos]]></category>
		<category><![CDATA[Bloguear]]></category>
		<category><![CDATA[Emprender]]></category>
		<category><![CDATA[Estrategia]]></category>
		<category><![CDATA[Favoritos]]></category>
		<category><![CDATA[Personales]]></category>
		<category><![CDATA[Wikinnovación]]></category>
		<category><![CDATA[aprender a esperar]]></category>
		<category><![CDATA[bambú]]></category>
		<category><![CDATA[blog]]></category>
		<category><![CDATA[blogueros]]></category>
		<category><![CDATA[coherencia]]></category>
		<category><![CDATA[confianza]]></category>
		<category><![CDATA[cultura del esfuerzo]]></category>
		<category><![CDATA[diversidad]]></category>
		<category><![CDATA[esperar]]></category>
		<category><![CDATA[impaciencia]]></category>
		<category><![CDATA[impaciente]]></category>
		<category><![CDATA[liquidez]]></category>
		<category><![CDATA[metaforas]]></category>
		<category><![CDATA[negocios]]></category>
		<category><![CDATA[paciencia]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[premura]]></category>
		<category><![CDATA[prisa]]></category>
		<category><![CDATA[sindicaweb]]></category>
		<category><![CDATA[sociedad del espectáculo]]></category>
		<category><![CDATA[virtudes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amaliorey.com/?p=3561</guid>
		<description><![CDATA[La paciencia es un atributo en extinción y el valor más castigado de la vida moderna. Esta sociedad, abonada al lenguaje binario del éxito/fracaso, juzga la eficacia sólo a base de réditos inmediatos, pero los costes sociales de tanta liquidez se pagan caros. Mientras tanto, la historia del bambú japonés es la mejor metáfora para explicar las virtudes de la paciencia.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2011/12/paciencia-pescar.JPG"><img class="alignleft size-medium wp-image-3562" style="margin: 6px; border: 1px solid black;" title="paciencia pescar" src="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2011/12/paciencia-pescar-300x224.jpg" alt="paciencia pescar" width="240" height="179" /></a>La paciencia es un atributo en extinción y el valor más castigado de la vida moderna, o si lo prefieres, de la sociedad digital.</p>
<p>Vamos siempre en sprint así que profundizar se antoja cada vez más difícil. El medio fondo y la constancia están devaluados, y pocos respetan ese <em>tempo</em> mínimo tan necesario para filtrar y reposar las ideas si se quiere comprender de verdad un problema.</p>
<p>Cambiamos de palo como quien cambia de camisa, como si <em>probar-variado</em> fuera sinónimo de brillantez o garantía de bienestar. El menú es tan amplio e infinito, que degustar a consciencia unos pocos platos, o solo uno, parece cosa de aburridos.</p>
<p>Esta sociedad del espectáculo, abonada al lenguaje binario del éxito/fracaso, <strong>está podrida de resultadismo</strong>. <strong>Se juzga la eficacia del esfuerzo sólo a base de réditos inmediatos</strong>: ciclos cortos, recompensas continuas y… olvídate de aquello de “<em>haz lo correcto, aunque tardes más</em>”, porque eso hoy es cosa de bobos, ingenuos o pirados. Mola el fogonazo de los 100 mts, pero ¿quién se zampa un maratón?</p>
<p>Los posts de más de 600 palabras, por muy buenos que sean, lo tienen difícil para atraer la atención de muchos lectores. El <em>mainstream</em> de la blogosfera busca cantidad-y-variedad, en detrimento de la calidad: “<em>mejor me leo 5 posts cortitos, que uno extenso y currado</em>” o “<em>dame vídeos, cualquier material fácil de consumir</em>”.</p>
<p>Tal como yo lo veo, esta <em>epidemia-de-la-prisa-crónica</em> no solo obedece a las presiones de la vida moderna, sino también a <strong>una alarmante falta de <em>cultura del esfuerzo</em></strong>. La prueba está ahí: los manuales con atajos y trucos para hacer-más-en-menos-tiempo copan siempre los primeros puestos de los éxitos de venta.<span id="more-3561"></span></p>
<p>Pero los costes sociales (y personales) de tanta liquidez se pagan caros:</p>
<ul>
<li><strong>Sin paciencia (ni esfuerzo) no se aprende (ni se piensa) bien</strong> porque tendemos a quedarnos en lo superficial. Quien lee y razona de prisa, es presa fácil del rebaño, porque ante la duda y la premura de resolverla, termina apuntándose al <em>pensamiento único</em> (un atajo más).</li>
<li>La <strong>gestión de la diversidad</strong> no es viable en un entorno marcado por la presión resultadista porque es una cuestión de proceso, de tejer complicidades, y eso necesita una cadencia mínima que la impaciencia no respeta.</li>
<li>La <strong>coherencia</strong> se lleva fatal con la ansiedad porque se pone a prueba en las distancias largas y en situaciones de frontera, en esos dilemas que solo se gestionan bien desde el sosiego y el autocontrol.</li>
<li>Resulta imposible construir <strong>confianza</strong> a base de prisa, porque la confianza es hija de la consistencia, y de una experiencia compartida en el tiempo.</li>
<li>La paciencia es un atributo clave en los <strong>emprendedores</strong>: mientras más disruptivo es un proyecto, más constancia necesita. Y si no, pregúntate: ¿cuántos proyectos muy prometedores han muerto por sobre-exigir a los plazos? (por cierto, esto también sirve para los <strong>políticos</strong>)</li>
</ul>
<p>La <strong><a href="http://rodriguezjosemanuel.blogspot.com/2010/02/conoces-el-ciclo-de-crecimiento-del.html">historia del bambú japonés</a></strong> es la mejor metáfora que se puede usar para explicar las virtudes de la paciencia. Seguro que la conoces, pero no veo otra más didáctica. El bambú tarda 7 años en sentar raíces (crece para dentro) sin que ocurra nada sobre la superficie, pero de pronto emerge y se eleva a más de 30 metros en un período de solo seis semanas. Un jardinero impaciente creería que algo falla, pudiendo abandonar el cultivo o cometer una tontería, pero resulta que las raíces están haciendo su trabajo. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, sin réditos, ni estímulos, el bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirán sostener su posterior crecimiento.</p>
<p>No es un ejemplo aislado. Hay muchos proyectos (personales y profesionales) que necesitan ciclos largos como los del bambú para empezar a generar recompensas. Así que <strong>el desafío consiste en aprender a esperar mientras se invierte con criterio en las raíces</strong>.</p>
<p>Por eso creo que hoy, más que nunca, las personas pacientes van a jugar con una ventaja importante. Serán los raros, los escasos y los que marquen la diferencia. <strong>El noble arte de la paciencia será una mercancía que se pagará cara en el bazar de las virtudes</strong>. Tiempo al tiempo, y nunca mejor dicho.</p>
<p>PD/  Pescar siempre me ha parecido la terapia ideal para impacientes <img src='http://www.amaliorey.com/wp-includes/images/smilies/icon_smile.gif' alt=':-)' class='wp-smiley' />  La imagen es de la galería de <a href="http://www.flickr.com/photos/mario182/4149408661/">Mario_182</a> en Flickr.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amaliorey.com/2011/12/11/elogio-a-la-paciencia-post-272/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>24</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Lo que somos, y lo que contamos en las redes (post-252)</title>
		<link>http://www.amaliorey.com/2011/07/22/lo-que-somos-y-lo-que-contamos-en-las-redes-post-252/</link>
		<comments>http://www.amaliorey.com/2011/07/22/lo-que-somos-y-lo-que-contamos-en-las-redes-post-252/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 22 Jul 2011 08:56:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amalio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Bloguear]]></category>
		<category><![CDATA[Favoritos]]></category>
		<category><![CDATA[Lomejorcito]]></category>
		<category><![CDATA[Marketing]]></category>
		<category><![CDATA[Social Media]]></category>
		<category><![CDATA[Transparencia]]></category>
		<category><![CDATA[coherencia]]></category>
		<category><![CDATA[convencionalismos]]></category>
		<category><![CDATA[dejarse llevar]]></category>
		<category><![CDATA[empresas]]></category>
		<category><![CDATA[espontaneidad]]></category>
		<category><![CDATA[frescura]]></category>
		<category><![CDATA[identidad]]></category>
		<category><![CDATA[imagen personal]]></category>
		<category><![CDATA[innovación personal]]></category>
		<category><![CDATA[marca personal]]></category>
		<category><![CDATA[marca-empresa]]></category>
		<category><![CDATA[perlitas]]></category>
		<category><![CDATA[personas]]></category>
		<category><![CDATA[redes sociales]]></category>
		<category><![CDATA[reputacion]]></category>
		<category><![CDATA[twitter]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amaliorey.com/?p=3258</guid>
		<description><![CDATA[Esta mañana leyendo un post del bueno de Juan Boronat (“Código de buenas prácticas en social media. Artículo 2: &#8216;Mucho ojo con lo que compartes&#8217;&#8230;”), me ha recordado uno de los conflictos más difíciles de resolver en el mundillo de las redes sociales: ¿hasta qué punto separar el “yo-persona-humano” del “yo-marca-producto”? Este asuntito enlaza con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2011/07/marca-personal-imagen-marketing-personal-branding.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-3261" style="margin: 6px; border: 1px solid black;" title="marca personal imagen marketing personal branding" src="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2011/07/marca-personal-imagen-marketing-personal-branding-230x300.jpg" alt="marca personal imagen marketing personal branding" width="184" height="240" /></a>Esta mañana leyendo un post del bueno de <strong><a href="http://lasblogenpunto.blogspot.com/2011/07/codigo-de-buenas-practicas-en-social_21.html">Juan Boronat</a> </strong>(“<em>Código de buenas prácticas en social media. Artículo 2: &#8216;Mucho ojo con lo que compartes&#8217;&#8230;</em>”), me ha recordado uno de los conflictos más difíciles de resolver en el mundillo de las redes sociales: <strong>¿hasta qué punto separar el “yo-persona-humano” del “yo-marca-producto”?</strong></p>
<p>Este asuntito enlaza con el muy controvertido concepto de “<strong>marca personal</strong>”, que ya he dicho muchas veces que no me gusta.</p>
<p>Pero voy a matizar, para que algunos profesionales no se me enfaden, porque sé que asumo un riesgo con esta entrada. Lo veo venir, me van a acusar de hipocresía o demagogia, y no me importa, porque pienso que esa percepción es parte de la visión de “pensamiento único” que tiene alguna gente, y que se reduce a esto: si a ellos les va bien buscando desaforadamente “marca personal” (“bien” desde el punto de vista de la pasta y del prestigio, ya veríamos si eso se traduce en satisfacción personal genuina), entonces presuponen que a los demás les pega la misma fórmula.</p>
<p>Quiero dejar claro esto: No tengo nada contra aquellos que usan el palabro “marca personal” como constructo pedagógico para ayudar a la gente a transmitir mejor (y ganarse la vida con) una identidad auténtica que emana de fortalezas genuinas. La contribución de estos profesionales, “<em>los buenos</em>”, la valoro positivamente si: 1) ayudan a las personas a descubrir sus potencialidades, lo que más les gusta hacer y hacen (realmente) mejor, 2) les orientan para que esas virtudes se transmitan de un modo eficiente y coherente. Esa labor es necesaria, y puede ser de utilidad para mucha gente. Con eso no se hace daño a nadie, más bien todo lo contrario, <strong>pero si se gestiona desde una perspectiva sistémica, de satisfacción personal, y no como un artefacto de marketing.</strong></p>
<p>Lo que me molesta es cuando esos profesionales (“<em>los malos</em>”) venden la idea de que son capaces de construir mensajes que potencien una imagen que la persona no tiene, o que no responde a la identidad con que ella se reconoce. Por eso, <span style="text-decoration: underline;">el trabajo previo (y honesto) de introspección es un “must” para que el asunto de la imagen no termine pudriéndose</span>.</p>
<p>He comentado antes que <strong>el término “marca personal” no me gusta</strong>, así que me voy a explicar. <span id="more-3258"></span>Será una neura de las mías, no sé, pero la verdad es que me siento incómodo con él. Lo he usado en contadas ocasiones como palabro simplificador, para que se me entienda, <span style="text-decoration: underline;">pero tiene trampa</span>. <strong>Me da miedo ese juego casi inconsciente de equiparar personas con productos.</strong> La semántica no es inocente, y lo sabemos. Apenas te pones a construir una cosa que se llame “marca personal”, y corres el riesgo de ver aquello como un constructo que tiene vida propia, que terminará sometiéndote. <strong>Las marcas son hambrientas, devoradoras e inconformistas. </strong></p>
<p><strong>La idea de “marca” apunta explícitamente a cómo nos ven desde fuera</strong>. No hay duda, es (como diría un amigo al que le encanta el Algebra) un “vector de imagen” que si les pones alas, termina volando por su cuenta, y nada tiene que ver con los sentimientos y las aspiraciones más genuinas de su emisor.</p>
<p>Juan Boronat en su post habla de cuidar “<em>la línea argumental sobre la que construimos nuestra imagen</em>” porque puede afectar después “<em>nuestro posicionamiento</em>”.</p>
<p>Ains, es jerga que entendemos los que gestionamos empresas, y en ese sentido puede ser un símil operativo, <strong>pero <em>cuidadín, cuidadín</em>, tiene tela de peligro tomárselo demasiado en serio</strong> porque me pregunto:</p>
<ul>
<li>¿”construimos” nuestra imagen en base a una “línea argumental” diseñada mediante un plan?</li>
<li>¿<span style="text-decoration: underline;">la imagen/reputación se busca, o te la atribuyen</span>?</li>
<li>¿no será mejor actuar según la identidad que tú mismo/a te reconoces, al coste/beneficio que sea?</li>
</ul>
<p>Está claro que en las redes sociales no todo vale, pero <span style="text-decoration: underline;">vale casi todo si se cuenta de forma auténtica</span>, así que pienso esto: <strong>La espontaneidad, ser naturales, es <em>el pollo del arroz con pollo </em>de Twitter. </strong></p>
<p><strong></strong>Por lo tanto, el desembarco de los profesionales del Marketing publicitario en (el negocio de) las redes sociales terminará haciendo de esto un pasteleo insoportable.</p>
<p>Juan lo advierte en su post, cuando reconoce que cuidar la línea argumental sobre la que se pretende construir una imagen en las redes sociales “<em>puede castigar la <strong>espontaneidad</strong> y la <strong>frescura</strong></em>”. Eso es así, meridianamente cierto, pero yo no le daría tan poca importancia. Para mí <strong>eso es perder mucho, es un peaje demasiado alto</strong>. Será que a mí cada vez me importan menos los “<em>convencionalismos sociales</em>”, porque están concebidos para uniformar y hacernos a todos más aburridos. Y por otro lado, si queremos ponernos más utilitaristas, tampoco estoy de acuerdo con que “una imagen/marca prediseñada” sea más eficaz de una imagen/identidad que aflora de forma natural y espontanea.</p>
<p>OJO, estoy hablando sobre personas, y el modo en que ellas se expresan a través de las redes. <strong>No me refiero a las empresas, que es un asunto diferente. </strong>Sí que pienso que las empresas tienen oportunidades en las redes sociales, y que pueden sacar mucho provecho de ellas <span style="text-decoration: underline;">si juegan limpio</span>. En las empresas se necesita una estrategia, un plan de contenidos y también, cómo no, prudencia. La razón es muy sencilla: una empresa es un conjunto de personas que hay que poner de acuerdo, que hay que coordinar. La imagen de una empresa es una combinación de hechos y de comunicación, porque tampoco vamos a ignorar lo segundo. <span style="text-decoration: underline;">Y si queremos que haya coherencia, se necesita una estrategia, un plan, para coordinar esfuerzos</span>. Así que la marca-empresa necesita ser gestionada con cautela. <strong>Pero en el caso de las personas: tú, yo, nosotros…  podemos y deberíamos relajarnos más</strong>. En definitiva, solo tienes que entenderte contigo mismo, y la imagen que generes la cobras/pagas tú solito, así que no castigas a nadie si lo haces mal.</p>
<p><strong>El <em>menda</em> que escribe esto prefiere hablar de “identidad”, y no de “marca personal”.</strong> Uno tiene una identidad, y debe intentar descubrirla. <span style="text-decoration: underline;">Suelo definir como “identidad óptima” a aquella con la que uno se siente más cómodo consigo mismo</span>. No me cansaré de decirlo, lo más importante de todo, con diferencia, es <strong>cómo se ve uno mismo</strong>. Que los otros te vean bien o mal es también relevante, no lo voy a negar, pero el juicio más determinante es el que te hace tu propia conciencia.</p>
<p>Si cuando te miras al espejo estas cómodo/a con lo que ves, pues mira… entonces lo vas consiguiendo. Si un amigo en el que confías te comenta una virtud o un defecto, y tú sientes que lo que dice no te genera disonancias del tipo “<em>puff… no me identifico para nada con eso</em>”, probablemente vas por buen camino.</p>
<p>Por terminar ya, recomendaría esto: soltemos amarras, y no nos encorsetemos en “planes de imagen” que son por definición muy resultadistas, cuando de lo que se trata es de disfrutar a tope con el proceso.  Ah, y no hagas nada por construir una “marca personal” que por muy rentable que sea (= palmaditas, titulares, halagos, premios, miles de followers y pasta por un tubo), entre en conflicto con tu identidad… porque eso se termina pagando con salud mental.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amaliorey.com/2011/07/22/lo-que-somos-y-lo-que-contamos-en-las-redes-post-252/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>38</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Autoridad y autonomía (post-248)</title>
		<link>http://www.amaliorey.com/2011/07/07/autoridad-y-autonomia-post-248/</link>
		<comments>http://www.amaliorey.com/2011/07/07/autoridad-y-autonomia-post-248/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 07 Jul 2011 05:48:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amalio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artesanos]]></category>
		<category><![CDATA[Emprender]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa 2.0]]></category>
		<category><![CDATA[Favoritos]]></category>
		<category><![CDATA[Wikinnovación]]></category>
		<category><![CDATA[autonomía]]></category>
		<category><![CDATA[autoridad]]></category>
		<category><![CDATA[coherencia]]></category>
		<category><![CDATA[consultor artesano]]></category>
		<category><![CDATA[consultores]]></category>
		<category><![CDATA[consultoria]]></category>
		<category><![CDATA[dilema]]></category>
		<category><![CDATA[gestion]]></category>
		<category><![CDATA[gestión del cambio]]></category>
		<category><![CDATA[management]]></category>
		<category><![CDATA[paradoja]]></category>
		<category><![CDATA[predicar con el ejemplo]]></category>
		<category><![CDATA[sennett]]></category>
		<category><![CDATA[taller]]></category>
		<category><![CDATA[tensiones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amaliorey.com/?p=3223</guid>
		<description><![CDATA[Ayer, mientras regresaba en tren a Málaga, estuve revisando apuntes que tomé en su día de “El Artesano” y me encontré ideas curiosas de lo que Richard Sennett llama la “fuente de legitimidad del mando”. Utiliza para ello una expresión tan lúcida como provocadora: “dignidad de la obediencia”. Aunque “obediencia” es ciertamente una palabra antipática, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-medium wp-image-3226" style="margin: 6px; border: 1px solid black;" title="artesanía taller artesanos" src="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2011/07/artesanía-taller-artesanos-300x225.jpg" alt="artesanía taller artesanos" width="240" height="180" />Ayer, mientras regresaba en tren a Málaga, estuve revisando apuntes que tomé en su día de “<strong><a href="http://www.lecturalia.com/libro/27102/el-artesano">El Artesano</a></strong>” y me encontré ideas curiosas de lo que <strong><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Sennett">Richard Sennett</a></strong> llama la “<em>fuente de legitimidad del mando</em>”.</p>
<p>Utiliza para ello una expresión tan lúcida como provocadora: “<em><span style="text-decoration: underline;">dignidad de la obediencia</span></em>”. Aunque “obediencia” es ciertamente una palabra antipática, me ha parecido sugerente su forma de dignificarla.</p>
<p>Sennett acude al pasado para visualizar un problema que es común en las organizaciones de hoy:</p>
<p>“<em>La historia social de la artesanía es, en gran parte, la historia de los esfuerzos de los talleres para resolver o eludir problemas de autoridad y autonomía (…) El taller del artesano es el escenario en el que se desarrolla <span style="text-decoration: underline;">el conflicto moderno, y tal vez irresoluble, entre autonomía y autoridad</span></em>”.</p>
<p>Y ese conflicto lo explica así: “<em>en el trabajo artesanal tiene que haber un superior que establezca patrones y que dé formación</em>”, <span style="text-decoration: underline;">pero</span> “<em>la autonomía, el trabajo autosuficiente realizado sin interferencia de nadie, tiene su propio poder de seducción</em>” para que el trabajador se sienta realmente bien con lo que hace.</p>
<p>Éste es sin dudas un equilibrio tenso y difícil de gestionar, y que nos lleva a dos escenarios muy distintos: 1) “<em>El <span style="text-decoration: underline;">taller exitoso</span> depositará la autoridad legítima en personas, no en derechos o deberes preestablecidos en un papel, 2) “En el <span style="text-decoration: underline;">taller fallido</span>, los subordinados se desmoralizan y muestran enfado hacia quienes deberían obedecer</em>”.</p>
<p>De todo esto se podría pensar que (solo) cuando hay una <strong>autoridad ganada</strong>, hay una <em>dignidad</em> en el seguimiento de las decisiones, un acatamiento voluntario y no coercitivo que se deriva del ejemplo y de la autoridad genuina del maestro. En sus palabras: “<em>Para el artesano, tener ‘autoridad’ es algo más que ocupar un lugar honorable en una red social (…) <span style="text-decoration: underline;">su autoridad reside igualmente en la cualidad de sus habilidades</span></em>”.<span id="more-3223"></span></p>
<p>Reconocer la excelencia de las habilidades y del talento profesional como genuinas fuentes de autoridad me lleva a pensar que (dentro de ciertos límites) <span style="text-decoration: underline;">hay un tipo de <em>obediencia</em> que es digna</span>, aquella en la que el aprendiz (empleado) renuncia de forma voluntaria a parte de su autonomía transfiriendo decisiones al maestro o maestra (directivo/a) <span style="text-decoration: underline;">porque confía plenamente en él/ella</span>.</p>
<p>En los talleres de artesanía medievales ha tenido que haber mucho <strong>maestro autoritario</strong>, que fundaba su poder sobre el temor y la sumisión. Eran talleres muy jerarquizados que llevaban a rajatabla la escala de maestro-oficiales-aprendices. Sennett también habla de ello, aunque para mi gusto y el de algunos críticos del libro, con una mirada demasiado edulcorada.</p>
<p>En todo caso, esos talleres funcionaban en un entorno que no es el de hoy. Es lógico que los talleres de artesanía de entonces fueran un reflejo de la sociedad en la que vivían, donde la sumisión y el orden impuesto estaban a la luz del día. <span style="text-decoration: underline;">Pero el “taller” de hoy es otra cosa</span>…</p>
<p>Las grandes diferencias del taller moderno, el que yo me imagino, son claras:</p>
<ul>
<li>El ejercicio del “superior” o <em>maestro-artesano</em> discurre en un marco de relaciones personales mucho más cercanas, más cálidas.</li>
<li>Esa interacción más intensa y directa acentúa la necesidad de que <span style="text-decoration: underline;">la autoridad emane del ejemplo</span>.</li>
<li>Los márgenes de autonomía aumentan considerablemente porque el artesano, por muy aprendiz que sea todavía, aspira también a <span style="text-decoration: underline;">sentirse dueño de lo que hace</span>.</li>
</ul>
<p>Creo que viene bien pensar en esto; que dediquemos un ratito de tiempo cada mes a revisar con tono autocrítico <strong>cómo gestionamos esa difícil relación entre autoridad y autonomía</strong>. También, cómo no, en cuanta de nuestra autoridad es atribuida y no impuesta.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amaliorey.com/2011/07/07/autoridad-y-autonomia-post-248/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>4 incoherencias en estrategias de Social Media (post-232)</title>
		<link>http://www.amaliorey.com/2011/05/17/4-incoherencias-en-estrategias-de-social-media-post-232/</link>
		<comments>http://www.amaliorey.com/2011/05/17/4-incoherencias-en-estrategias-de-social-media-post-232/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 17 May 2011 05:31:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amalio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Empresa 2.0]]></category>
		<category><![CDATA[Estrategia]]></category>
		<category><![CDATA[Lomejorcito]]></category>
		<category><![CDATA[Social Media]]></category>
		<category><![CDATA[Transparencia]]></category>
		<category><![CDATA[Wikinnovación]]></category>
		<category><![CDATA[coherencia]]></category>
		<category><![CDATA[consultoria]]></category>
		<category><![CDATA[disonancia]]></category>
		<category><![CDATA[empresa 2.0]]></category>
		<category><![CDATA[estrategia digital]]></category>
		<category><![CDATA[gráfico]]></category>
		<category><![CDATA[grafo]]></category>
		<category><![CDATA[identidad]]></category>
		<category><![CDATA[imagen]]></category>
		<category><![CDATA[incoherencia]]></category>
		<category><![CDATA[Marketing]]></category>
		<category><![CDATA[metodologia]]></category>
		<category><![CDATA[modelos]]></category>
		<category><![CDATA[offline]]></category>
		<category><![CDATA[online]]></category>
		<category><![CDATA[pere rosales]]></category>
		<category><![CDATA[perlitas]]></category>
		<category><![CDATA[social media]]></category>
		<category><![CDATA[social media marketing]]></category>
		<category><![CDATA[Wikiempresa]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amaliorey.com/?p=3042</guid>
		<description><![CDATA[En el I Congreso de Social Media, que se celebró en diciembre del año pasado en Málaga, presenté el grafo del que voy a hablar hoy. Los que me habéis escuchado alguna vez hablando de Social Media Marketing o de Empresa 2.0, sabéis que hay una palabra que repito hasta el aburrimiento y que tiene [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2011/05/retrovisor-incoherentegranangular-incoherencia.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-3043" style="margin: 6px; border: 1px solid black;" title="retrovisor-incoherente(granangular) incoherencia" src="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2011/05/retrovisor-incoherentegranangular-incoherencia-300x201.jpg" alt="retrovisor-incoherente(granangular) incoherencia" width="240" height="161" /></a>En el <strong><a href="http://www.amaliorey.com/2010/12/16/congresosmm-banalizacion-del-sm-marketing-post-207/">I Congreso de Social Media</a></strong>, que se celebró en diciembre del año pasado en Málaga, presenté el grafo del que voy a hablar hoy.</p>
<p>Los que me habéis escuchado alguna vez hablando de Social Media Marketing o de Empresa 2.0, sabéis que hay una palabra que repito hasta el aburrimiento y que tiene diez letras: C-O-H-E-R-E-N-C-I-A.</p>
<p>Antes de seguir voy a servirme de una taxonomía que desarrolla <strong><a href="http://pererosales.com/perfil/">Pere Rosales</a></strong> en su libro <strong><a href="http://pererosales.com/2010/04/05/estrategia-digital/">Estrategia Digital</a> </strong>y<strong> </strong>que a mí me parece muy potente por su sencillez para explicar esto de las incoherencias. <strong>Pere </strong>diferencia tres conceptos:</p>
<ul>
<li><strong>Identidad</strong>: ¿Cómo nos vemos a sí mismos?</li>
<li><strong>Imagen</strong>: ¿Cómo queremos que nos vean?</li>
<li><strong>Reputación</strong>: ¿Cómo nos ven realmente?</li>
</ul>
<p>Las diferencias entre los tres términos son meridianas, pero voy a insistir en ello porque no es un tema baladí.</p>
<p>Suele ocurrir que en una organización tú preguntes a su gente, a sus trabajadores, <span style="text-decoration: underline;">cómo se ven a sí mismos</span> (ellos que conocen muy bien a la empresa por dentro) y se describan de un modo totalmente distinto a cómo sus directivos quieren que la empresa <span style="text-decoration: underline;">se perciba desde fuera</span>. Y también se da bastante que lo que te cuenta ese mismo directivo sobre la <span style="text-decoration: underline;">imagen</span> de su empresa sea muy distorsionado respecto de lo que el mercado o la sociedad opinan de ella, es decir, de su auténtica <span style="text-decoration: underline;">reputación</span>.</p>
<p>Esas <strong>disonancias</strong>, vistas desde el prisma de las estrategias de Social Media, a mí me gusta llamarlas <strong>“<em>mermas 2.0</em>”</strong>, porque van generando pérdidas acumulativas de credibilidad. Empiezan siendo pequeños desgastes, fricciones, conflictos, pero con el tiempo se multiplican hasta hacerse crónicas y cargárselo todo.</p>
<p>Dicho esto, voy a darle una segunda vuelta de rosca a la reflexión, e intentaré ser más directo. Después de trabajar o compartir experiencias con muchas organizaciones interesadas en adoptar estrategias 2.0 en sus dinámicas de gestión, llegué a la conclusión de que la mayoría de las “mermas 2.0” que se producen en la eficiencia y eficacia de estas iniciativas provienen de alguno de estos <strong><span style="text-decoration: underline;">cuatro desacoples</span></strong>:<span id="more-3042"></span></p>
<ul>
<li><strong>Incoherencia-1  (Identidad </strong><strong>≠</strong><strong> Imagen):</strong> Discrepancias entre lo que ocurre dentro de la empresa, el modo en que se gestiona internamente la organización (la “identidad” que se atribuye la gente que trabaja en ella), y lo que pretende contar la estrategia de marketing hacia afuera = la cáscara tiene poco que ver con el contenido. OJO, no estoy hablando de que haya inconformidades o desencajes, porque eso siempre ocurre. Es difícil conseguir una réplica perfecta entre la percepción desde adentro y desde afuera. El problema viene cuando el discurso y la estética hacia afuera (por mucho que se disfrace de “conversación”, en este caso, teledirigida) produce incomodidad y sonrojo en las personas que tienen la misión de contar la empresa al mundo.</li>
<li><strong>Incoherencia-2 (Marketing Online </strong><strong>≠ </strong><strong>Offline):</strong> Discrepancias entre la estrategia de gestión del marketing digital, en especial el de los medios sociales, con el tradicional que se practica fuera de Internet = No es raro ver que el marketing que se hace a través del community manager, o en sentido más amplio, el que se practica en Internet, se parezca al de los folletos, la publicidad o el departamento de RRPP y comunicación lo que el vaquero a la corbata.</li>
<li><strong>Incoherencia-3 (</strong><strong>Blogs </strong><strong>≠ Videos ≠ Redes sociales ≠ Twitter&#8230;): </strong>Discrepancias entre los modos en que <em>se conversa</em> por los distintos canales de Social Media. OJO, no hablo de diferencias que suelen ser enriquecedoras, sino evidentes contradicciones en la forma y/o los contenidos. En este caso se echa en falta una coordinación de acciones, una hoja de ruta (es decir, una estrategia y una operativa) que permita desplegar una conversación distribuida que produzca sinergias y un efecto acumulativo entre los distintos canales. No estoy proponiendo uno de esos hiper-planes que lo calculan todo y terminan <em>encartonando</em> lo que debería ser una conversación fluida, sino unas pocas premisas y líneas de actuación que ayuden a sumar fuerzas en la misma dirección.</li>
<li><strong>Incoherencia-4 (Implantador 1.0 </strong><strong>≠ Facilitación 2.0): </strong>Discrepancias entre lo que recomienda el consultor externo, y lo que realmente hace durante su labor de asesoramiento. En este apartado metemos a los <span style="text-decoration: underline;">consultores 1.0 que venden pseudo-proyectos de consultoría 2.0</span> sin tener ni pajotera idea de lo que (realmente) significa, y que todavía no se enteran que el modo más eficaz de que esto funcione es predicando con el ejemplo, o sea, entendiendo que <strong>su rol no es de “implantador”, sino de “facilitador”</strong>. Esta disonancia, muy habitual, es la culpable de que se produzcan tantas “mermas” en la función del consultor = “<em>haz lo que digo, pero no lo que hago</em>”.</li>
</ul>
<p>Me gustaría insistir una y otra vez que de estas cuatro incoherencias, <strong>la primera (Identidad </strong><strong>≠</strong><strong> Imagen) es con diferencia la más importante</strong>, la más grave, la que produce mermas más irreparables.</p>
<p>En las divergencias entre lo que se cuenta hacia fuera y lo que se percibe hacia adentro está, como decía un personaje entrañable que tuve como jefe, <strong><em>el pollo del arroz con pollo</em> del embuste 2.0</strong>, aquel que se afana en <em>tunear</em> de una estética reluciente a una cáscara de huevo que por dentro está hueco o podrido. Una manifestación clásica de esta incoherencia es reducir la “<em>estrategia</em>” de Social Media a <strong><a href="http://www.amaliorey.com/2009/12/14/%C2%BFoutsourcing-de-conversaciones-post-124/">externalizar servicios de Community Managers</a></strong>.</p>
<p>Por eso no me canso de decir en todos los foros a los que asisto que el Social Media Marketing sin una <strong>verdadera gestión del cambio</strong> que aflore hacia y desde adentro, y una visión sistémica y humanista de la organización que resuelva estas cuatro incoherencias (y algunas más que sería muy extenso explicar en este post) termina siendo un despropósito.</p>
<p>Ahí dejo una diapositiva de PPT que resume gráficamente las cuatro incoherencias. La calidad del dibujo es baja, pero bueno… espero que la mejoréis. Ya me decís si os ha servido de algo…</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2011/05/Grafo-de-las-4-incoherencias_amalio-a-rey.JPG"><img class="size-medium wp-image-3045  aligncenter" title="Grafo de las 4 incoherencias_amalio a rey" src="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2011/05/Grafo-de-las-4-incoherencias_amalio-a-rey-300x216.jpg" alt="Grafo de las 4 incoherencias_amalio a rey" width="300" height="216" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amaliorey.com/2011/05/17/4-incoherencias-en-estrategias-de-social-media-post-232/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>8</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>A ver quién nos cuenta qué… (post-225)</title>
		<link>http://www.amaliorey.com/2011/03/31/a-ver-quien-nos-cuenta-que%e2%80%a6-post-225/</link>
		<comments>http://www.amaliorey.com/2011/03/31/a-ver-quien-nos-cuenta-que%e2%80%a6-post-225/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 31 Mar 2011 17:12:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amalio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artesanos]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa 2.0]]></category>
		<category><![CDATA[Favoritos]]></category>
		<category><![CDATA[Personales]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Transparencia]]></category>
		<category><![CDATA[Wikinnovación]]></category>
		<category><![CDATA[coherencia]]></category>
		<category><![CDATA[confianza]]></category>
		<category><![CDATA[credibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[ejemplo]]></category>
		<category><![CDATA[incoherencia]]></category>
		<category><![CDATA[liderazgo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amaliorey.com/?p=2974</guid>
		<description><![CDATA[Esta sociedad del espectáculo genera buenas dosis de vendeburrismo. Ya sabes a qué me refiero, a esa gente que vive del cuento, del haz lo que digo pero no lo que hago. Así que cada vez miro más con lupa los hechos que acompañan como la sombra a una persona: ¿Y éste quién es? ¿Qué [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2011/03/forges_credibilidad.gif"><img class="alignleft size-medium wp-image-2975" style="margin: 6px; border: 1px solid black;" title="forges_credibilidad" src="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2011/03/forges_credibilidad-300x208.gif" alt="forges_credibilidad" /></a>Esta sociedad del espectáculo genera buenas dosis de <em>vendeburrismo</em>. Ya sabes a qué me refiero, a esa gente que vive del cuento, del <em>haz lo que digo pero no lo que hago</em>.</p>
<p>Así que cada vez miro más con lupa <strong><em>los hechos</em> que acompañan como la sombra a una persona</strong>: ¿Y éste quién es? ¿Qué ha hecho? ¿Qué opinan de él/ella esos compañeros que le conocen bien? ¿Qué hace además de dar ponencias o escribir artículos?</p>
<p>En estos días leía un post de<strong> @cumclavis </strong>en el que hablaba del<strong> &#8220;<a href="http://blog.cumclavis.net/2011/03/el-origen-de-la-desconfianza.html">Origen de la desconfianza</a>&#8220;. </strong>Le comentaba que<strong> l</strong><strong>a credibilidad se funda en hechos, y no en palabras bonitas.</strong></p>
<p><strong></strong>O sea: No me digas que me quieres, si me tratas mal. No me digas que soy muy importante para ti, si apenas te acuerdas de que existo. No me digas que me valoras como trabajador, si me pagas mal e injustamente, o me mandas al paro solo porque bajaron tus beneficios. No me creo tu emotiva proclama de amor hacia los clientes, si el servicio que les ofreces es de puta pena. Deja de dar arengas y lecciones a los emprendedores, si nunca lo has sido, ni lo serás.</p>
<p>En fin, los hechos, la rotunda fuerza de los hechos frente a la fragilidad de la palabra, que se la lleva el viento.<span id="more-2974"></span></p>
<p>En esos eventos a los que asisto con cierta frecuencia me suelo encontrar a ponentes que no comunican bien, que no tienen arte para hacer una buena presentación, pero que van a contar un proyecto potente, que tienen una obra real que enseñar, o que hablan de una empresa que ellos mismos han creado generando decenas o cientos de puestos de trabajo. Les pongo mucha atención porque sé que detrás de esa historia hay un modelo de pensamiento contrastado, llevado a la realidad. <strong>Son personas que hablan desde los hechos, y eso me merece un montón de respeto. </strong>No importa que comuniquen mal, porque entonces soy yo el que debe esforzarse por entenderles y extraer lo mejor de su experiencia.</p>
<p>Por esa misma razón, me sorprenden esos funcionarios de la administración o los políticos de turno que recriminan a los jóvenes por su escasa voluntad emprendedora. Los escuchas, y dan ganas de preguntarles: “Oiga, ¿y usted cuándo va a crear su empresa? o ¿qué riesgos toma usted haciendo política?”</p>
<p>Así que aprendamos a mirar profundo, más allá de lo que dice una persona que va por ahí dando consejos desde la poltrona del poder o a cambio de elevados honorarios. <strong>Solo le pido que predique con el ejemplo</strong>. Es una trayectoria honesta de éxitos y fracasos contada desde la experiencia lo que a mí me vale, y me inspira. Y yo creo que es esa la única fuente de confianza realmente sana, la que se basa en los hechos.</p>
<p>Oye, que contamos cosas de las que a veces dudamos, pues vale, eso es humano. Todos dudamos de algunas cosas que nos parecen correctas, pero entonces conviene hacerlo con humildad, o advirtiendo que uno tiene incertidumbres que están por resolver. No puedes ir por ahí repartiendo lecciones si resulta que nunca te has jugado el pellejo en probar si son ciertas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amaliorey.com/2011/03/31/a-ver-quien-nos-cuenta-que%e2%80%a6-post-225/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>#CongresoSMM: Banalización del SM Marketing (post-207)</title>
		<link>http://www.amaliorey.com/2010/12/16/congresosmm-banalizacion-del-sm-marketing-post-207/</link>
		<comments>http://www.amaliorey.com/2010/12/16/congresosmm-banalizacion-del-sm-marketing-post-207/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 16 Dec 2010 12:44:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amalio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Empresa 2.0]]></category>
		<category><![CDATA[Estrategia]]></category>
		<category><![CDATA[Lecturas]]></category>
		<category><![CDATA[Marketing]]></category>
		<category><![CDATA[Proyectos/Eventos]]></category>
		<category><![CDATA[Social Media]]></category>
		<category><![CDATA[#congresoSMM]]></category>
		<category><![CDATA[amalio rey]]></category>
		<category><![CDATA[coherencia]]></category>
		<category><![CDATA[Congreso Social Media]]></category>
		<category><![CDATA[emotools]]></category>
		<category><![CDATA[incoherencias]]></category>
		<category><![CDATA[Málaga]]></category>
		<category><![CDATA[marketing 2.0]]></category>
		<category><![CDATA[social media]]></category>
		<category><![CDATA[social media marketing]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amaliorey.com/?p=2719</guid>
		<description><![CDATA[Ayer intervine en el I Congreso Social Media Marketing organizado los días 15 y 16 de Diciembre aquí en Málaga. A mi pesar, solo he podido asistir el primer día porque ya estaba comprometido con otras historias, pero sigo el resto de las ponencias por el hashtag #CongresoSMM que ha estado echando humo los dos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2010/12/Congreso-Social-Media-Marketing.JPG"><img class="alignleft size-medium wp-image-2720" style="border: 1px solid black; margin: 6px;" title="Congreso Social Media Marketing" src="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2010/12/Congreso-Social-Media-Marketing-205x300.jpg" alt="Congreso Social Media Marketing" width="167" height="244" /></a>Ayer intervine en el <a href="http://nosolopubli.com/"><strong>I Congreso Social Media Marketing </strong></a>organizado los días 15 y 16 de Diciembre aquí en Málaga.</p>
<p>A mi pesar, solo he podido asistir el primer día porque ya estaba comprometido con otras historias, pero sigo el resto de las ponencias por el hashtag <a href="http://search.twitter.com/search?q=%23CongresoSMM"><strong>#CongresoSMM</strong></a> que ha estado echando humo los dos días.</p>
<p>Recomiendo que le eches un vistazo a los twits que se han publicado, porque se han dicho ideas muy interesantes.</p>
<p><strong>A favor del evento:</strong> 1) La calidad de los ponentes que, salvo este servidor, se trataba de gente muy conocida en el mundillo del SM Marketing, con muchos seguidores y experiencia contrastada. Basta con echarle un vistazo al programa, para darse cuenta que un electo de ponentes como éste es muy difícil juntarlo en dos días, 2) El precio de la inscripción (25-35 euros), muy asequible para la mayoría de las personas, y eso me alegra mucho, que hagamos el conocimiento y la experiencia mas inclusivos para todos los bolsillos.</p>
<p><strong>Lo que me ha gustado menos</strong>: 1) No había wifi en la sala (dada la naturaleza del evento, es difícil entenderlo), 2) La web que informa sobre el Congreso apunta siempre a &#8220;Nosolopubli&#8221;, la empresa que lo organiza. No hay forma de que uno pueda separar la imagen/marca del Congreso de la empresa. Eso, confieso, no me parece una &#8220;buena práctica&#8221;. Lo correcto para mí es dar el maximo protagonismo al nombre del evento, con una página-web independiente, lo que no es óbice para que se pongan ahí todos los logos que se quieran para reconocer al organizador, que mérito tiene. Y menos comprendo que pulses la subpágina que quieras del evento y siempre aparezca la misma URL de &#8220;Nosolopubli&#8221;.</p>
<p>Pero no quiero que este comentario empañe o desvirtúe el espíritu positivo de este post. <strong>Me lo he pasado bien, muy bien</strong>, a pesar de lo cansado que estaba. Llevo un tute excesivo, y ya estoy pidiendo a gritos un respiro. Pero, a lo que iba&#8230; me lo pasé bien porque la gente era muy maja, con un montón de ganas de aprender y de compartir, y el Salon de Actos donde se dió el evento invitaba realmente a conversar.</p>
<p>Pues nada, este post era solo para <strong>compartir la ponencia</strong> que presenté, y que está publicada en el <strong>Slideshare </strong>de <strong><a href="http://www.emotools.com">eMOTools</a></strong>. Aquí la tienes, échale  un vistazo, y charlamos un poco. Y si estuviste en el Congreso, te invito a seguir conversando en el área de comentarios, vale?:</p>
<div id="__ss_6191302" style="width: 425px;"><object id="__sse6191302" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="425" height="355" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowScriptAccess" value="always" /><param name="src" value="http://static.slidesharecdn.com/swf/ssplayer2.swf?doc=amalioa-reybanalizacionsocialmediamarketingslideshare-101216062648-phpapp01&amp;stripped_title=amalio-a-rey-banalizacion-socialmedia-marketingslideshare&amp;userName=natu8ka" /><param name="name" value="__sse6191302" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed id="__sse6191302" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="355" src="http://static.slidesharecdn.com/swf/ssplayer2.swf?doc=amalioa-reybanalizacionsocialmediamarketingslideshare-101216062648-phpapp01&amp;stripped_title=amalio-a-rey-banalizacion-socialmedia-marketingslideshare&amp;userName=natu8ka" name="__sse6191302" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
<div style="padding:5px 0 12px">View more <a href="http://www.slideshare.net/">presentations</a> from <a href="http://www.slideshare.net/natu8ka">emotools</a>.</div>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amaliorey.com/2010/12/16/congresosmm-banalizacion-del-sm-marketing-post-207/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>28</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>#controladores: la imagen (de España), dichosa obsesión (post-203)</title>
		<link>http://www.amaliorey.com/2010/12/04/controladores-la-imagen-de-espana-dichosa-obsesion-post-203/</link>
		<comments>http://www.amaliorey.com/2010/12/04/controladores-la-imagen-de-espana-dichosa-obsesion-post-203/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 04 Dec 2010 15:03:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amalio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Marketing]]></category>
		<category><![CDATA[Personales]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Social Media]]></category>
		<category><![CDATA[Transparencia]]></category>
		<category><![CDATA[coherencia]]></category>
		<category><![CDATA[controladores]]></category>
		<category><![CDATA[dramatismo]]></category>
		<category><![CDATA[españa]]></category>
		<category><![CDATA[honestidad]]></category>
		<category><![CDATA[imagen]]></category>
		<category><![CDATA[tweets]]></category>
		<category><![CDATA[twitter]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amaliorey.com/?p=2664</guid>
		<description><![CDATA[Cuando alguien, ante un problema grave, dramatiza con posturita diciendo: “Lo peor es la imagen que estamos dando”, ya sé que lo peor NO es eso… ni de coña. Con el asunto de los #controladores, desde Rajoy (con su oportunista y patética llamada telefónica desde Lanzarote) hasta unos cuantos twitteros de postín… han estado machacando [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2010/12/controladores.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-2666" style="border: 1px solid black; margin: 6px;" title="controladores" src="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2010/12/controladores-300x240.jpg" alt="controladores" width="234" height="188" /></a>Cuando alguien, ante un problema grave, dramatiza con posturita diciendo: <strong>“<em>Lo peor es la imagen que estamos dando</em>”</strong>, ya sé que <span style="text-decoration: underline;">lo peor NO es eso… ni de coña</span>.</p>
<p>Con el asunto de los <strong>#controladores</strong>, desde Rajoy (con su oportunista y patética llamada telefónica desde Lanzarote) hasta unos cuantos twitteros de postín… han estado machacando con el asuntito tan llevado y traído de la “<em>imagen de España</em>”.</p>
<p>Lo diré bien claro, y bien alto: <strong>¡¡Qué cojones me importa la &#8220;imagen de España&#8221; cuando hay miles de pasajeros tirados en los aeropuertos!!</strong></p>
<p>Primero pensemos en esas personas, en los costes directos e inmediatos que esta crisis está produciendo en las personas afectadas, y también en los errores que se puedan haber cometido para que esa situación se haya enquistado así. <strong>Pongamos el énfasis en lo que tenemos que aprender</strong>, incluyendo la identificación <span style="text-decoration: underline;">objetiva e imparcial</span> de los verdaderos responsables.</p>
<p>No hagamos como el Sr. <strong>Mariano</strong> <strong>Rajoy</strong>, que es el político español que más habla de imagen (solo la del gobierno, porque nada del Caso Gurtel en su Partido), con su actitud “equidistante” y que debe ser el único votante español que no ha querido culpar explícitamente a los controladores solo por sacar rédito electoral de la crisis (más de lo mismo, lo que viene haciendo con todo, pero con todo…) = Por cierto, ahí transcribo uno de los mejores tweets que he leído hoy sobre el tema, de @noemomow: &#8220;<em>El PP dice que la imagen de España se ha vuelto a deteriorar ¿El PP puede dejar de tocar los huevos y mover el puto culo?</em>”</p>
<p>Pero no. <strong>Parece que a cierta gente lo que más le preocupa es &#8220;<em>la imagen de España</em>&#8220;,</strong> y yo digo que esa tendencia a dramatizar la importancia de la imagen dice mucho de la persona.</p>
<p>Es gente que, probablemente, le va eso de esconder los trapos sucios para dar buena impresión en lugar de lavarlos con todas sus consecuencias. El típico político, empresario o marido que es (como dicen en mi tierra) “<em>candil de la calle, y oscuridad de la casa</em>”.</p>
<p>La imagen, la imagen externa… pero si todo es puro bluf. Mira que nos obsesiona eso. <strong>¿Y por qué no ponemos el acento en mejorar las cosas porque sí?</strong>, porque <span style="text-decoration: underline;">nos merecemos</span> tener un sistema mejor, porque la “imagen” que realmente importa es el grado de satisfacción auténtico que el sistema-producto-servicio-país genera en SUS usuarios-beneficiarios-ciudadanos.</p>
<p><strong>Conozco matrimonios que acreditan una imagen fenomenal pero funcionan de puta pena.</strong> Empresas que van de oropel, pero son patéticas por dentro; o que se montan una oficina en Silicon Valley solo para decir que están en Silicon Valley (sí, está de moda). Países que se venden como el paraíso mientras cuecen en sus entrañas los peores dramas (ahí tenemos a Islandia).<span id="more-2664"></span></p>
<p>Y también al revés. Gente/familias/países que según ciertos cánones de imagen no están bien, lo pasan mal, no responden al modelo estándar de felicidad que se vende, pero que sin embargo,<strong> lo miras bien y la verdad es que están bastante más contentos consigo mismos </strong>que los promotores de los “modelos de éxito” que se exhiben en los escaparates.</p>
<p>Elige tú, ¿Qué es lo que <span style="text-decoration: underline;">realmente</span> importa?: 1) Cómo nos ven, 2) ¿Cómo nos sentimos? Yo no tengo la menor duda, elijo lo segundo. Y no quiero hacer nada para parecer “de éxito” (Opción-1) si eso me quita felicidad (Opción-2).</p>
<p>A raíz de la crisis de los #controladores, y leer unos cuantos tweets que machacaban sobre el mismo (y aburrido) tema de la imagen, se me ocurrió <strong>abrir una columna en mi TweetDeck con el término “<em>imagen de España</em>” para ver qué decía la peña</strong>.</p>
<p>Ahí os paso una colección de twits para que juzguéis por vosotros mismos:</p>
<ul>
<li>@JesusEncinar: “<em>La imagen de España ya no hay quien la levante en años</em>”.</li>
<li>@miguelavm84: “<em>Menuda imagen la que está dando España con el tema de los #controladores y encima estamos en el punto de mira de todo el Mundo</em>”</li>
<li>@JPabloTG: “<em>Estimados #controladores gracias por ayudar a mejorar la imagen de España</em>”</li>
<li>@csanchez: “<em>Preocupado por la imagen de España en el exterior? buenas noticias: a nadie le importa España un carajo</em>”</li>
<li>@Furnacy: <em>“¿Pero puede haber algo que dé peor imagen de España que la oposición? Si tienen que ser el hazme reír de la política mundial</em>”</li>
<li>@Gapatricia: <em>“#España con el asunto de los #controladores parece el 3er mundo de Europa. Q mala imagen nos dan señores!”</em></li>
<li>@eleccionesya: “<em>La imagen internacional de España a la altura del gobierno ZP</em>”</li>
<li>@mariacascales: “<em>Que imagen de España. Fuera nos llaman los pigs: portugal,ireland, greece, spain #lamentable</em>”</li>
<li>@carlosrenedorss: <em>“¿Hace falta una campaña para recuperar el orgullo de la nación?”</em></li>
<li>@sergio_mira: “<em>Los ricos controladores han dado una pésima imagen de España para el turismo y la inversión exteriores. Lamentable actitud. De vergüenza</em>”.</li>
<li>@despliego: “<em>Esta situación es muy perjudicial para la Imagen de España, del turismo y del Gobierno</em>”</li>
<li>RT @hombrelobo: RT @Irreductible “<em>Lo de ‘esto sólo pasa en España’ hoy se lo he oído por 1ª vez a un grupo de alemanes. Imagen turística x los suelos</em>”</li>
<li>RT @mcantalapiedra: <em>“¿Cómo reaccionarán mercados al caos aéreo de España? ¿Qué imagen transmitimos ahora q. es tan importante generar confianza?”</em></li>
<li>@rvrmail: “<em>Lo de los CONTROLADORES solo es el reflejo de que hoy por hoy es España, <strong><span style="text-decoration: underline;">y peor aún </span></strong>de la imagen que damos ante el mundo</em>”.</li>
</ul>
<p>Éste último tweet lo resume todo: “<em><span style="text-decoration: underline;">lo peor de todo</span> es la imagen que damos al mundo</em>”. Es que lo leo y no sé si reírme, troncharme, o llorar. Más bien lo último. <strong>Qué fácil es equivocarnos en las prioridades. </strong></p>
<p>Es verdad que con la crisis, y el dichoso asunto de los bonos de deuda españoles, está el personal demasiado obsesionado con la marca-país. Pero es que<strong> mientras más nos obsesionemos con la imagen, más la vamos a cagar&#8230; porque menos creativos y menos auténticos vamos a ser con las soluciones. </strong></p>
<p>OJO, igual pasa al revés, con las buenas cosas que nos pasan. No hay que ir muy lejos: <strong>¿Os acordáis del impacto fulminante que iba a tener en la imagen exterior de España salir campeona mundial de Futbol en Sudáfrica?</strong> Muchos decían que iba a ser la bomba, que sería el puntillazo definitivo al liderazgo de España y a la autoestima histórica de nuestra nación en el mundo. Pero si es que solo han pasado unos meses, y mira las cosas que nos decimos.</p>
<p>Ahora resulta que España ya no sirve para nada, es un desastre, una vergüenza, un país tercermundista, o como dice <strong>Jesús Encinar</strong> en su tweet: “<em>La imagen de España ya no hay quien la levante en años</em>”.</p>
<p>Por favor, Jesús, mas mesura, menos drama. No es para tanto. Limpiemos primero la casa para adentro <strong>porque nos lo merecemos NOSOTROS, los que vivimos aquí</strong>… y ya se verá qué “imagen” nos atribuye el mundo, que para eso (por cierto) suele ser injusto y equivocarse bastante. Es el marketing, ya sabes <img src='http://www.amaliorey.com/wp-includes/images/smilies/icon_smile.gif' alt=':-)' class='wp-smiley' /> </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amaliorey.com/2010/12/04/controladores-la-imagen-de-espana-dichosa-obsesion-post-203/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>23</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Una de emigrantes (Post-183)</title>
		<link>http://www.amaliorey.com/2010/07/31/una-de-emigrantes-post-183/</link>
		<comments>http://www.amaliorey.com/2010/07/31/una-de-emigrantes-post-183/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 31 Jul 2010 09:14:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amalio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personales]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[coherencia]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[emigracion]]></category>
		<category><![CDATA[empatía]]></category>
		<category><![CDATA[inmigrantes]]></category>
		<category><![CDATA[morriña]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amaliorey.com/?p=2394</guid>
		<description><![CDATA[Muy pronto voy a cumplir 16 años en España. En estos días, por alguna razón extraña, me asaltan sentimientos que reactivan mi imaginario de emigrante, y me apetece escribir sobre ello. Cuando emigras y consigues por fin integrarte a la nueva sociedad que te acoge (o no), tienes la sensación de que te han robado [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2010/07/emigrantes.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-2397" style="border: 1px solid black; margin: 6px;" title="emigrantes" src="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2010/07/emigrantes-300x212.jpg" alt="emigrantes" width="249" height="177" /></a>Muy pronto voy a cumplir 16 años en España. En estos días, por alguna razón extraña, me asaltan sentimientos que reactivan mi imaginario de emigrante, y me apetece escribir sobre ello.</p>
<p>Cuando emigras y consigues por fin integrarte a la nueva sociedad que te acoge (o no), tienes la sensación de que te han robado una buena parte de tu vida, la que has dejado atrás e intentado superar.</p>
<p>Algunos lo consiguen, y otros no, y eso depende en buena medida del empeño que pongas en saber asumir tu nueva situación. Mucho influye que sepas ver la botella medio llena, y tengas el valor de transformar las heridas en energía renovadora.</p>
<p><strong>Lo más difíl es comprender que no se puede estar con la cabeza en los dos sitios a la vez, porque eso mata lentamente</strong>. Tienes que recomponer rápido tu red de soporte, rodearte de nuevos amigos y escapar de esa tendencia tan natural a buscar personas de tu origen con la que sentirte más cómodo.</p>
<p>Mientras haces el camino, te encuentras con gente buena que te ayuda, o por lo menos no te pone las cosas más difíciles, y gente menos buena que te coloca zancadillas para (sin saberlo) probar tu determinación. También los hay dolorosamente indiferentes, que se lavan las manos a la primera oportunidad.</p>
<p>Algunos actúan de mala fe pero son los menos, con diferencia. <strong>Lo que hay es una asombrosa falta de empatía hacia el inmigrante</strong>, una ausencia de sensibilidad que desentona con la mezcla marinera de dónde venimos.</p>
<p>Antes de terminar esta entrada, os haré una historia que refleja bien <strong>cuánto de olvido, ignorancia y contradicción hay detrás de esa falta de empatía.<span id="more-2394"></span></strong></p>
<p>Hace muchos años, apenas llegado a España, fui un día a la <a href="http://www.fundacionareces.es/fundacionareces/"><strong>Fundación Areces</strong></a> a optar por una beca para doctorandos en Economía. Allí me recibieron con la triste noticia de que era <strong>“<em>solo para españoles</em>”.</strong></p>
<p>Dudaba si había escuchado mal, o era un error, así que insistí pero me dieron la misma respuesta: “<em>solo para españoles</em>”. Entonces pedí hablar con la persona responsable, que se mantuvo en sus trece.</p>
<p>¿Por qué me chocaba tanto?, ¿Por qué no podía entenderlo? Pues porque resulta que las fundaciones, y más en este caso, se crean para perpetuar la memoria de la persona que le sirve de nombre, y <strong>¡¡Ramón Areces ganó en Cuba gran parte del dinero que le sirvió para crear El Corte Inglés!! Lo obtuvo siendo emigrante</strong>.</p>
<p>Como podéis suponer, tuve que ser muy persuasivo para recordárselo a la persona encargada de perpetuar el espíritu de una celebridad que <strong>hace tiempo no podía decir lo que quería que se hiciera con su dinero.</strong></p>
<p>Esto no solo no ha cambiado, sino que se ha puesto peor. Es un modelo excluyente que se repite en muchas instituciones españolas, y yo lo único que pido es que seamos más coherentes con lo que somos, y con lo que fuimos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amaliorey.com/2010/07/31/una-de-emigrantes-post-183/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>12</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>No es un chollo, merece un respeto (post-171)</title>
		<link>http://www.amaliorey.com/2010/06/11/no-es-un-chollo-merece-un-respeto-post-171/</link>
		<comments>http://www.amaliorey.com/2010/06/11/no-es-un-chollo-merece-un-respeto-post-171/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 11 Jun 2010 18:57:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amalio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Emprender]]></category>
		<category><![CDATA[Favoritos]]></category>
		<category><![CDATA[agobio]]></category>
		<category><![CDATA[coherencia]]></category>
		<category><![CDATA[crisis]]></category>
		<category><![CDATA[demagogia]]></category>
		<category><![CDATA[diversidad]]></category>
		<category><![CDATA[emprendedor]]></category>
		<category><![CDATA[empresario]]></category>
		<category><![CDATA[estrés]]></category>
		<category><![CDATA[opción personal]]></category>
		<category><![CDATA[respeto]]></category>
		<category><![CDATA[sacrificio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amaliorey.com/?p=2262</guid>
		<description><![CDATA[Siempre digo que el cambio radical en la relación de pareja no ocurre si te casas, sino cuando tienes el primer hijo. Es ahí cuando te entra el vértigo de la responsabilidad y una cierta sensación de haberte metido en algo irreversible. Salvando las distancias, su equivalente en el mundo profesional pudiera ser cuando empiezas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2010/06/acusar.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-2264" style="border: 1px solid black; margin: 6px;" title="acusar" src="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2010/06/acusar-300x266.jpg" alt="acusar" width="229" height="203" /></a>Siempre digo que el cambio radical en la relación de pareja no ocurre si te casas, sino <strong>cuando tienes el primer hijo.</strong></p>
<p>Es ahí cuando te entra el vértigo de la responsabilidad y una cierta sensación de haberte metido en algo irreversible.</p>
<p>Salvando las distancias, su equivalente en el mundo profesional pudiera ser <strong>cuando empiezas a pagar nóminas. </strong></p>
<p>Nadie duda que convertirte de trabajador por cuenta ajena a Autónomo significa un cambio importante, pero la gran <strong>sacudida vital</strong> se produce en el momento que haces-empresa, implicas a gente, y comienzas a pagar salarios.</p>
<p>La cuota de sacrificio que eso implica para el emprendedor-empresario (que es honesto) en términos de pérdida de autonomía personal y de <strong>estrés derivado del aumento de la percepción de riesgo </strong>es grande. Sin embargo, esto a menudo se ignora y <span style="text-decoration: underline;">no se valora lo suficiente</span>.</p>
<p>Yo tengo una empresa pequeña, y mi riesgo es relativamente bajo porque en mi negocio no hay que hacer elevadas inversiones, y cuento con unos compañeros que parecen tan emprendedores como yo.</p>
<p>Mi “punto muerto” es accesible, un listón que se puede saltar incluso en <em>tiempos revueltos</em> como éstos, pero tengo que hacer el doble de esfuerzo para superarlo que si solo me dedicara a dar ponencias y a la vida contemplativa.  <strong></strong></p>
<p><strong>Ese extra de tensión genera agobio que terminas llevándote a casa</strong>, y compartiendo (sin comerla, ni beberla) con familia y amigos.  Y además, produce sensaciones contraproducentes como estas:</p>
<ul>
<li>Llega fin de mes, y cuando eras empleado decías “<em>que guay, ya voy a cobrar</em>”. Ahora todo lo contrario “<em>puff, bajan las reservas, toca pagar</em>”.</li>
<li>Llega el verano, y cuando eras empleado decías “<em>que estupendo, llegan las vacaciones</em>”. Ahora digo: “<em>vaya, a soltar una pasta por un mes en que no vamos a ingresar nada</em>”.<span id="more-2262"></span></li>
<li>Se termina el horario de la oficina, y te vas pa’ casita. Algunos empleados se llevan problemas, es cierto, pero la mayoría no. Ahí sigue el emprendedor-empresario dándole vueltas a los temas, rompiéndose el coco para armar el puzzle incompleto, preocupado por invertir en proyectos y haciendo virguerías para apagar fuegos por falta de liquidez.</li>
<li><strong>Nunca descansas del todo, por mucho que delegues y compartas</strong>. En consultoría, por ejemplo, aunque tengas tus cuentas al día y la facturación adecuada, sabes que tienes que seguir sembrando porque de eso depende que factures el año que viene. Hoy facturas bien, podrías relajarte, pero no… porque si te relajas… facturas mal el año que viene.</li>
</ul>
<p>Me troncho de la risa cuando escucho eso de que “<em>me hice empresario para ser mi propio jefe</em>”. Pues no, <strong>ahora tienes más jefes porque cada cliente se convierte en uno</strong>.</p>
<p>En realidad, lo que haces es diversificar tu cartera de jefes, y eso puede ser mejor si el que tenías en tu último empleo era un capullo. Ahora puedes tener la suerte que te toquen algunos <em>jefes-clientes</em> comprensivos y amables, pero no siempre es así, y en algunos casos (cuando no has hecho las cosas bien porque eres humano) que te toque lidiar con cada personaje que ni te cuento, de esos que llevan un “<em>dictadorcito</em>” dentro que si fuera tu jefe, y no tu cliente, hubieras mandado a la mierda.</p>
<p>Soy optimista por naturaleza. No voy por ahí de quejica. Suelo ponerme siempre del lado del más débil, que en principio puede que sea el trabajador o empleado. Pero <strong>en estos tiempos ser (un buen) emprendedor-empresario no es un chollo, no es Jauja, y merece un respeto.</strong></p>
<p>Queda muy <em>chachi </em>criticar tirando de estereotipos. <strong>Hay mucho demagogo por ahí haciendo chiste fácil a costa del empresario, al que por cierto también le facturan.</strong></p>
<p>Claro que los tenemos egoístas y explotadores, a esos que los señalen… pero es triste e injusto no reparar en otros que con humildad y sentido del compromiso continúan al pié del cañón (más en estos tiempos) defendiendo proyectos y empleos.Hay mucha gente buena por ahí currándoselo de verdad así que<strong> hablemos también de lo bueno, demos buenas noticias, seamos equilibrados.</strong></p>
<p>De los emprendedores y empresarios que arriesgan con un genuino sentido de la responsabilidad deberían aprender esos especialistas-en-rajar-de-lo-ajeno, que <strong>no tienen cojones para asumir más preocupaciones que la de salvarse a sí mismos.</strong> Buah, así está chupa’o andar por ahí dando lecciones sobre lo malo que es el Capitalismo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amaliorey.com/2010/06/11/no-es-un-chollo-merece-un-respeto-post-171/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>35</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El valor de la independencia (post-168)</title>
		<link>http://www.amaliorey.com/2010/06/03/el-valor-de-la-independencia-post-168/</link>
		<comments>http://www.amaliorey.com/2010/06/03/el-valor-de-la-independencia-post-168/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 03 Jun 2010 08:31:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amalio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artesanos]]></category>
		<category><![CDATA[Colaboración]]></category>
		<category><![CDATA[Emprender]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa 2.0]]></category>
		<category><![CDATA[Estrategia]]></category>
		<category><![CDATA[Favoritos]]></category>
		<category><![CDATA[Proyectos/Eventos]]></category>
		<category><![CDATA[Transparencia]]></category>
		<category><![CDATA[Wikinnovación]]></category>
		<category><![CDATA[2.0]]></category>
		<category><![CDATA[ayudas públicas]]></category>
		<category><![CDATA[bottom-up]]></category>
		<category><![CDATA[burocracia]]></category>
		<category><![CDATA[coherencia]]></category>
		<category><![CDATA[consultoria]]></category>
		<category><![CDATA[financiación]]></category>
		<category><![CDATA[gestión de proyectos]]></category>
		<category><![CDATA[independencia]]></category>
		<category><![CDATA[innovación 2.0]]></category>
		<category><![CDATA[Participación]]></category>
		<category><![CDATA[políticos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amaliorey.com/?p=2221</guid>
		<description><![CDATA[El marketing propulsado por instituciones, y los proyectos  que dependen exclusivamente de financiación de entidades públicas o privadas, pueden ayudarte a crecer rápido, pero suele ser falso y efímero. Pan para hoy, y hambre para mañana. Mi argumento de hoy es que los primeros pasos, y la masa crítica de trabajo inicial, han de ser [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2010/06/jefe-autoritario1.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-2225" style="border: 1px solid black; margin: 6px;" title="jefe autoritario" src="http://www.amaliorey.com/wp-content/uploads/2010/06/jefe-autoritario1.jpg" alt="jefe autoritario" width="182" height="233" /></a>El marketing propulsado por instituciones, y los proyectos  que dependen exclusivamente de financiación de entidades públicas o privadas, pueden ayudarte a crecer rápido, pero suele ser falso y efímero. Pan para hoy, y hambre para mañana.</p>
<p>Mi argumento de hoy es que <strong>los primeros pasos, y la <em>masa crítica de trabajo inicial</em>, han de ser autónomos, sin dependencias.</strong></p>
<p>Repito la etiqueta que me he inventado: <strong>&#8220;<em>masa crítica de trabajo inicial</em>&#8220;</strong>, y que quiere decir: <span style="text-decoration: underline;">Trabajo que se necesita para llevar el proyecto/idea a un punto de no-retorno, a un punto en que se va a hacer vengan los recursos de donde vengan.</span></p>
<p>¿A qué viene esto? Pues mira, antes iba a hablar con instituciones para contarle mis ideas y que las hicieran suyas. Pero es que “hacerlas suyas”, cuando ocurría (soy un pésimo evangelista en entornos burocratizados y formales, la <em>cago</em> siempre), implicaba <strong>un peaje enorme, una pérdida inaceptable de identidad del proyecto. </strong></p>
<p>Contaba mi historia/proyecto al funcionario de turno, y siempre acabábamos en lo mismo: <em><strong>“Yo financio pero pongo las condiciones”</strong></em>, que suelen ser minucias como éstas:</p>
<ul>
<li>Logos nuestros por todas partes, y manual de identidad corporativa por un tubo (olvídate de las personas, la mega-identidad institucional suprime las personitas, chupa cámara)</li>
<li>Lanzamiento de la iniciativa a bombo y platillo con el “plan de venta” que yo te diga</li>
<li>Discurso del aburridísimo político de turno para inaugurar el evento y sacarse la foto que no puede faltar (<a href="http://www.amaliorey.com/2009/12/09/estoy-hasta-los-h%E2%80%A6-post-122/"><strong>aunque se pire al ratillo a otros menesteres</strong></a>)</li>
<li>Censura de contenidos para vigilar y uniformar la imagen institucional</li>
<li>Imposición de ponentes superfluos en tu agenda, es decir, “expertos”, gurúes y cargos públicos de la órbita oficial que van a contar sus batallitas cargados de estadísticas vacías, y un entusiasmo que duerme a las ovejas</li>
<li>Lógica unopuntocerista en la organización de todo, incluido generoso ejercito de azafatas, flashes, corbatas, etc.</li>
</ul>
<p><strong>Ahora digo “<em>Pues no, no me interesa</em>”. </strong>He aprendido que si quieres hacer algo bueno debes avanzar todo lo que puedas por tu cuenta, siguiendo dinámicas bottom-up, basadas en personas, para que si tienes que ir a buscar ayuda financiera a alguien, <strong>que sepa que lo tuyo es algo “ya hecho”, y que se va a hacer te ayuden o no</strong>, y que gracias a eso, este equipo de personas (los que hemos curra&#8217;o) mantiene el control.<span id="more-2221"></span></p>
<p>¿Te apuntas? OK, pero que sepas que este proyecto NO es tuyo, es de “nosotros”. Si te portas bien (es decir, respetas), si ayudas de verdad, lo mismo hasta puedes ponerte unas medallitas.</p>
<p>El enfoque contrario cada vez me gusta menos, y yo mismo lo adopté durante bastante tiempo, pero desde entonces he aprendido mucho. Me iba primero a una entidad pública a contar el proyecto para ver si financiaban por adelantado nuestro trabajo. <strong>Pero era solo una idea, así que estaba entregado</strong>. Ahora solo voy con “cosas hechas”, cosas avanzadas, que me otorguen un mínimo poder de negociación para preservar mi independencia.</p>
<p>Esto no quiere decir que diga “no” cuando me invitan a participar en proyectos públicos. Ni que me niegue a presentar ofertas a una entidad que me lo pida expresamente. Somos una empresa (pequeña), y tenemos que facturar (aunque poco). Si me gusta la idea, OK, estoy encantado. Pero esos proyectos los lideran otros, ellos ponen las reglas de juego, y yo las asumo o no si me gustan. Me pagaran por ello (o no), y yo intentaré hacer mi trabajo lo mejor que pueda.</p>
<p>El centro son las personas, y por eso, el otro mensaje que quiero subrayar hoy es que<strong> necesitamos cada vez menos las instituciones para hacer cosas valiosas. </strong></p>
<p>Podemos liderar el cambio, empujar el carro entre Manolo, María, Pedro, Inés, Alberto, Nati, Julián, José Miguel, Pablo, Idoia, Luisa y todos los que se identifiquen con la idea. <strong>Tenemos las herramientas para organizarnos y para montar un pollo de mucho cuidado. ¿quién lo puede impedir? </strong>¿necesitamos realmente que nos financien las ideas desde el inicio? Podemos avanzar mucho por nuestra cuenta, y ganarnos así que se nos respete.</p>
<p>Pero insisto siempre en lo mismo. Las redes bottom-up se basan en la calidad y no en la cantidad. Es una cuestión de confianza, y ese es un activo que crece lento. Sin prisa, pero sin pausa. <strong>Si buscas atajos que te lleven rápido a números mediáticos, ten por seguro que lo vas a desvirtuar todo.</strong></p>
<p>No propongo recetas absolutas. Sé que el cambio es una mezcla de utopía y realismo. Si necesitas (¡¡de verdad!!) el apoyo financiero de una institución, puede convenir buscarlo, y ceder a cambio en algunos puntos. <strong>Pero ya verás, si lo haces al principio, estás perdido/a. </strong></p>
<p>Insisto y vuelvo a insistir, soy un pesa&#8217;o, vale&#8230; avanza todo lo que puedas sin losas de dependencia, <strong>siguiendo lógicas P2P que activen dinámicas de autofinanciación</strong>, construyendo algo que cuando lo presentes dé la impresión que se va a hacer “de todas, todas”, quieran ellos apoyarlo o no.</p>
<p>En esas condiciones, la arrogancia se achica, la sensatez aflora y queda todavía espacio para la conversación. <strong>Las instituciones saben bien cuándo y a quién <em>apretar</em></strong>, incluso aunque todo se reduzca a meros intereses, como sabemos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amaliorey.com/2010/06/03/el-valor-de-la-independencia-post-168/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>14</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

