Sigo esta semana con la tijera troceando mi artículo “Arquitecturas participativas para innovar” que escribí hace algunas semanas para el Boletín emotools.
En la entrega anterior reflexionaba sobre ¿Por qué la gente participa en proyectos 2.0? y hoy me voy a centrar en los contenidos de esos proyectos.
A menudo me preguntan en qué tareas o actividades la inteligencia colectiva y los proyectos participativos pueden reportar los mejores resultados. Es difícil responder a esto, porque todo depende de cómo se diseñen esos espacios, pero podría avanzar siete tipologías:
- Vigilancia distribuida: Actividades donde el coste de un fallo es elevado. Si hay más gente mirando, se detectan mejor los posibles problemas, daños o errores.
- Pasión: Actividades donde el entusiasmo y la implicación marcan la diferencia. Contar con gente más comprometida, pro-am entusiasmados que practican la cultura Hacker, puede traducirse en un plus de calidad difícil de estimar.
- Creatividad: Las iniciativas participativas son muy eficaces en la generación de ideas. Mientras más gente pensando, más probable es descubrir soluciones creativas.
- Sesgos de evaluación: Decisiones que son muy susceptibles de sesgos de selección y evaluación, bien por razones objetivas o por intereses espurios. Funciona bien en tareas de interpretación de un conjunto de datos o estadísticas que por su complejidad, admiten muchas lecturas diferentes. Adoptar modelos más abiertos y participativos puede ayudar a reducir el “sesgo de experto”, y conseguir así un juicio más imparcial.
- Predicción: Iniciativas para predecir el futuro y estimar probabilidades de acontecimientos porque los grandes números ayudan a anular sesgos. Para medir la probabilidad de éxito de distintas opciones, por ejemplo: ¿qué producto va a tener más éxito? ¿qué tecnología es la más conveniente?
- Multidisciplinariedad: Problemas complejos que necesitan inputs de conocimientos diversos. Mientras más multidisciplinar sea el problema, más aporta la inteligencia colectiva porque la gente se autoselecciona y así no dejamos fuera ningún punto de vista que pueda añadir valor al análisis.
- Sentido potencial de comunidad: Proyectos donde hay cosas para compartir, donde hay “potencial de socialización”, y la gente desea generar experiencias comunes. Aquí intervienen mucho las emociones y el sentido de pertenencia. Si el proyecto se mueve por territorios (productos, procesos, objetivos) que despiertan instintos socializantes (compartir, charlar, mostrar, discutir, enseñar, intercambiar, etc.), es un buen candidato para modelos 2.0. Leer más… »










En creatividad sabemos que “la calidad es hija de la cantidad“, pero hoy voy a hablar de lo contrario, de cómo la cantidad se devora a la calidad.


Nos han enseñado a ser tan políticamente correctos, que nos hinchamos de mentir.




Protesta, sé rebelde con causa, porque es casi siempre el primer paso para innovar.






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