Acostumbro a acumular periódicos para leerlos juntos cuando encuentro un hueco. Por eso he descubierto hoy una noticia del 23 de diciembre que me ha dejado atónito: “La Seguridad Social paga a los médicos para que den menos bajas”.
No es una noticia aislada, sino una metáfora-pesadilla de la que se abusa en los mundillos de la gestión y que resumiría en esta consigna: “Incentiva comportamientos deseados con dinero”.
Esto me recuerda una larga discusión que tuve con un amigo con el que estábamos valorando la posibilidad de cerrar una alianza. Uno de los puntos divergentes, y que nos alejaba, era su método llevado a rajatablas de pagar comisiones e incentivos dinerarios por cualquier objetivo individual conseguido por su personal.
Siempre he rechazado los métodos de incentivación demasiado centrados en el premio individual en metálico. La mayoría de ellos genera efectos perversos. Nunca he pagado en mi empresa una comisión o “incentivo” a alguien porque haya conseguido un proyecto u ofrecido un servicio de calidad.
Una vez que empiezas con eso, ya estas atrapado en un círculo vicioso que premia el corto plazo y los comportamientos individualistas. Activas así el lado más negativo del Perro de Pavlov, el juego del palo-zanahoria que anula al individuo y lo reduce al mero aprendizaje basado en estímulos externos.
Lo que yo he aprendido en gestión, y en el modelo de empresa por el que apuesto, me sugiere otra forma de hacer las cosas. Ahí van ocho ideas: Leer más… »

La relación que se produce entre innovar e imitar siempre me ha interesado como objeto de investigación.






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