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Crisis_autor Flickr undergroundbastardEn un post anterior hablaba de las crisis como sistemas de depuración. Hoy completo el tema con esta pregunta: ¿cuál podría ser su impacto en la I+D y la innovación?

Recuerdo ahora que en la contraportada de El País del domingo 8 de febrero de 2009, en una entrevista a la Ministra Cristina Garmendia, le preguntaban si el “patio” estaba para mucha I+D, y ella respondía que “más que nunca” porque “la mejor receta para la crisis es la innovación”.

Pues bien, ya es hora que sepamos que  I+D e innovación son dos cosas distintas, y que tampoco se van a comportar igual ante la crisis.

La necesidad es la madre de la innovación, pero ¿y de la I+D? Ahí van seis hipótesis (casi de sentido común, advierto) de cómo veo el asunto:

1.) Las crisis tienden a disminuir la I+D porque distraen recursos para necesidades de más corto plazo. Los gastos reales en I+D, no los datos maquillados que se publican tras complejos ejercicios de ingeniería contable pública, van a reducirse seguramente.

2.) Mientras más profunda sea la crisis y más alarma social genere, más se va a castigar a la I+D (recuerdo, “Investigación y Desarrollo”), porque las urgencias de corto plazo consumirán más recursos en detrimento de inversiones menos tangibles y comprensibles para el ciudadano común (el que vota) como es la I+D.

3.) El impacto negativo de la crisis en la I+D podría atenuarse si hay un fuerte liderazgo con capacidad de persuadir de la necesidad de cambiar sacrificio a corto plazo por soluciones genuinas a medio y largo plazo. Mientras más coraje estratégico, mejor saldrá parada la I+D.

Solo un liderazgo fuerte y basado en una alta credibilidad (que me temo que falta) podría defender la idea de que la inversión es más importante que el gasto. Leer más… »

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htc-magic-vodafone-ukEl domingo pasado, ya son 9 días, perdí mi versátil HTC Google Magic, el smart-phone que adquirí hace unos meses para poder estar conectado todo el tiempo a Google, leer mis correos en tiempo real y para todas esas virguerías que se pueden hacer con esos aparatillos diabólicos.

Me entró el ataque cuando empecé a buscarlo, y no aparecía por ninguna parte. Llegaba a casa de un largo viaje y ya el martes salía de nuevo, esta vez a Galicia, así que empecé a sentir stress por lo que parecía una desconexión forzada, un castigo divino que me aislaría un tiempo del fascinante “always on”.

Intenté sacar una copia de mi tarjeta en Vodafone, pero se aliaron todos los elementos para que eso no fuera posible: “el servidor está fallando, no es posible hacer una copia”. Después fui a otra tienda que tenía el rótulo de “Vodafone” pero, franquicia al fin, resulta que no hacía ese trámite para empresas. Tampoco había sumado puntos suficientes para que me dieran otro.

Mientras, me iba haciendo a la idea de que mi entrañable Magic se había ido para siempre, no recibía noticias de ella/él, pobre compañero/a en manos ajenas o tirado/a en una cuneta.

El mismo martes admití el dolor de la pérdida, y tuve que echar mano de un viejo móvil de Ana María, mi chica, un Nokia del año de la pera que lo único que sabe hacer es recibir y hacer llamadas, y enviar sms. Como no tenía copia de mi tarjeta, y tenía que bloquear el teléfono perdido, decidimos gestionar un desvío de llamada.

Hoy hace más de una semana que prescindí a la fuerza del Magic. Qué penita, por dios. Una semana que no reviso los tweets en mi móvil, que no twitteo desde el teléfono, que no leo los feeds on the road, ni entro en Internet en mis granulados “tiempos muertos”, como ya se había hecho costumbre en mi vida. Ahora solo estoy en modo digital cuando trabajo con el portátil.

¿Y qué ha pasado desde entonces? ¿me he perdido algo importante? ¿siento síndrome de abstinencia? ¿me ha entra’o el mono por ver cómo mi generosa pantallita me devuelve en tiempo real palmaditas de egosurfing?

¡¡Pues no, nada de eso!! Siento más bien todo lo contrario. Ha vuelto la paz, estoy unos cuantos centímetros más sereno. ¿Y por qué? A ver, intentaré contaros las ventajas (que veo ahora) de este viejo y humilde Nokia vs. mi chulísimo y todopoderoso Google Magic: Leer más… »

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Ciencia42Continúo con mi seriado de ideas “Update-de-Updates” del evento RE’09 de Infonomia.

En el post-109 reseñé las cinco primeras, mientras que el siguiente se centró en buscar caminos híbridos, es decir, en practicar la “Y en vez de la O”.

Hoy me toca hablar de un concepto que está siendo muy discutido y que conecta en buena medida con un debate que estamos teniendo ahora en España relacionado con el recorte de los fondos destinados a la I+D.

Venturesome podría traducirse como “aventurero, arriesgado, atrevido”, y es el valor que reivindica Amar Bhidé, en la obra que sirve de referencia a esta idea: “The venturesome economy”, presentada por Alfons Cornella y Antonella Broglia en RE’09.

Su tesis es que tiene poca importancia dónde se ha generado la ciencia o patentado la tecnología que está en la base de un producto, porque eso en sí mismo “no es nada” hasta que un emprendedor convierte ese conocimiento en valor, es decir, en algo que se pueda comercializar con éxito en el mercado.

Bhidé afirma que el futuro de la economía está en la figura del emprendedor entendido como aquel que sabe identificar una oportunidad, se arriesga y pone la voluntad necesaria para generar algo de valor que la gente quiere comprar. Reivindica la importancia de estos perseverantes “combinadores” de ideas y recursos.

Realza la necesidad de tener una visión global a la hora de identificar y capturar cualquier “input” que pueda servir para innovar, y critica la visión tecno-nacionalista de algunos pensadores norteamericanos que se muestran preocupados porque crece la parte de los recursos y del conocimiento que provienen de fuera de EE.UU.

En ese sentido Bhidé afirma que la riqueza de un país son sus emprendedores, y no sus patentes (“de americano no hay casi nada en el iPod, pero sí ese señor –Steve Jobs, su mentalidad y perseverancia”, dice) y critica la corriente de pensamiento que se muestra preocupada por el auge de la I+D generada en China, India y otros países emergentes, poniendo en entredicho afirmaciones como las de Friedman cuando dice que “es bueno para los EE.UU. que el algoritmo de Google se haya inventado aquí”. Leer más… »

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