
Hoy resumo en forma de post un artículo que escribí recientemente en la web de emotools.
Es un asunto que martilla mis entendederas desde hace tiempo, una incongruencia de las que duelen
Queremos cosas gratis, mientras más gratis mejor. Qué cómodo eso de usar sin pagar. Mola, es una gozada. Hablo del reino de Internet, del paraíso de lo gratuito.
Pero las cosas cuestan, incluso en el mejor de los casos en que no tengas que pagar por ellas.
No acabo de entender por qué nos parece tan normal que haya que soltar una pasta por un iPhone o un pantalón de marca, y nos quejemos de tener que hacerlo por un complemento de software que nos ahorra tiempo o por un curso de e-learning donde vamos a aprender un montón.
Lo que yo digo es que si queremos seguir disfrutando de cosas (buenas) que sean “gratuitas”, o a un precio tan bajo que implique cierta gratuidad, tendremos que ser mas agradecidos.
Así que me he inventado este raro palabro, “Gratuitud”, que significa “gratuidad con gratitud”, y que viene a decir que la gratuidad será viable solo si somos capaces de honrarla de algún modo, reconociendo a la fuente como merece y/o retribuyendo de algún modo a quien nos ha entregado algo de valor, en principio, a cambio de nada.
Como ves, lo que yo llamo “gratuidad” no es algo gratuito-de-por-vida porque ya he dicho que las cosas cuestan. Entiendo como tal a algo que puedes usar, probar, disfrutar, compartir… sin que te exijan pagarlo a priori, siendo tú quien decide después cómo gratificar y a qué precio. De este modo, “lo gratis” puede dejar de serlo por voluntad del usuario agradecido. Leer más… »









Últimos Comentarios