Sobre mi

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Soy más de mar que de montaña, más de frío que de calor, más de lazos fuertes que de débiles, más de ensayo que de ficción, y más de vino blanco que de tinto, lo que habla regular de mí.

Un día me llamaron “cubano-europeo”, e intuyo que me define. Padezco, como buen habanero, de Síndrome Insular que se manifiesta en forma de un vicio impenitente por los viajes. Aunque en Málaga encontré mi sitio, me siento de ninguna parte. Tengo dos hijos y medio, y una pareja mejor de la que merezco. Futbolero y bético sufridor. Gustos musicales del montón y bailador mediocre considerando mis orígenes.

Como llevo a un juez implacable dentro, al que procuro tener medianamente contento, mis conversaciones de almohada suelen ser todo lo sanas que podrían. Aprendí con los años a reírme de mis neuras, de ese puntito extremo que hay en mí, y que hoy acepto. Me conformo con no acomodarme, hacer las cosas con dignidad y sobre todo, ser una buena persona. Sé que es estúpido querer complacer a todo el mundo, así que por ahí no paso.

Creo en la naturaleza generosa del ser humano si se le trata como merece, en la emergencia, la autogestión y la igualdad de oportunidades; pero no en el igualitarismo colectivista, ni en el interesado laissez faire burgués. Mientras crece mi desconfianza hacia las instituciones, me seduce un tipo de anarquismo que busca las soluciones en las propias personas. Admiro la autoridad ganada por méritos propios, a base de esfuerzo e inteligencia, así que el tufillo de las élites parasitarias me produce alergia, y procuro mantenerlas lejos porque sé que son hábiles camelando.

Los rebaños me inquietan. Mejor las ovejas descarriadas. Me jode más la indiferencia que la ignorancia. Prefiero el nervio tenso del que se implica, que el equilibrio fácil del observador que jamás se equivoca. Una voz honesta y valiente tiene para mí un poder seductor tremendo.

A la hora de juzgar, intento separar el contenido de las formas, porque es lo menos que se le puede pedir a la madurez. Escribo en este blog para comprender. También para documentar mis vivencias, y por supuesto, para buscar conversación que me saque de la burbuja. Gracias por pasarte 🙂

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64 Comments

  1. Gonzalo del Val

    Aupa campeón, comparto gran parte de tu discurso…

    Mi deporte olímpico y federativo es el “Ajedrez” y el humilde “Go” chino, no se si también japonés, mi equipo no existe y lo sabes… pero con 10 calagurritanos seríamos un buen equipo para casi cualquier deporte… honestidad, lealtad y valor, aún en las peores circunstancias, es mejor morir de pie que no, vivir siempre arrodillado y murmullando oraciones o devociones ajenas, por buenas que están puedan ser o resulte, por lo que te deseo buenas tardes y AUPA CAMPEÓN… traducción del castellano viejo “Ánimo y para adelante”, el presente es nuestro y el futuro ya veremos!!!!!….

    Aupa profe!!!

    Gonzalo del Val