DÉJAME PENSARLO en Substack

POST Nº 749
Me he abierto un Substack. Se llama DÉJAME PENSARLO, un título que ya da algunas pistas de lo que va: abrir melones sin prisa en un mundo adicto a los atajos.
Por si no lo conoces, Substack es una plataforma de boletines: te suscribes a una publicación y recibes sus textos en el correo, aunque también puedes leerlos desde la web o desde su aplicación. Llevo un tiempo suscrito a varios boletines y me tiene enganchado esto de ser Substackero. Tiene algo menos ansioso que las redes sociales. Uno recibe un texto, lo abre cuando puede, lo lee con algo más de atención y, si quiere, responde. Hay menos griterío, menos algoritmo empujando el siguiente estímulo, menos sensación de estar pasando por encima de todo sin detenerse en nada. Además, y esto lo aprecio especialmente, las personas que se suscriben a Substack les gusta leer, buscan el formato lectura, que es en el que más cómodo me siento yo.
DÉJAME PENSARLO quiero que sea un espacio para hacerse buenas preguntas y compartir textos sobre metacognición, estadística, humanidades, pensamiento crítico y cómo cultivar el criterio propio en medio de tanto ruido. Nada pretencioso ni académico; más bien un lugar para experimentar con estilos de escritura más desenfadados, que es un camino que llevo transitando desde hace tiempo.
Voy a probarlo. Solo seguiré si me lo paso bien publicando allí. El comienzo ha sido divertido —mejor de lo que esperaba—, y las posibilidades que ofrece para conversar con otros autores y llegar a audiencias que todavía no me conocen también me atraen bastante.
Mi Substack va a complementar a este blog, que sigue vivo y coleando. Este continuará siendo mi campamento base. Quiero mantener mi propio espacio y no depender de los cambios de humor de ninguna plataforma. Los contenidos son míos, y buena parte de lo que produzca se quedará aquí.
DÉJAME PENSARLO será, por tanto, una puerta más de entrada. Publicaré allí, en diferido, algunos textos de este blog para quienes prefieran recibirlos por correo o leerlos en ese formato, que es bastante agradable. Y escribiré también piezas pensadas específicamente para el boletín: textos más breves, notas, preguntas abiertas, enlaces comentados o ideas todavía en proceso. Afirmo, además, que mi suscripción será siempre de suscripción gratuita, no habrá nunca muro de pago.
Me haría mucha ilusión que me acompañes, desde el principio, en esta nueva aventura. Visita mi nuevo substack en este enlace, y suscríbete si te gusta: