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POST Nº 705 Ayer tuvimos una bonita fiesta online, invitado/as por ese super-nodo liante llamado Doménico Di Siena, más conocido como @UrbanoHumano (y Matías Lastra, de copiloto, con su ruleta mágica para repartir premios). Nos juntamos en #CivicaFest catorce personas que nos movemos en...
En un momento de jodida polarización, leer los comentarios tan generosos en un foro futbolero donde se respira tanta pasión y ver lo que ocurrió en el Real Arena, me llena de optimismo.
Suena brillante la capacidad de saber jugar a dos papeles: estar dentro, aparentando ser de la tribu, mientras trabajas para fichar a más gente hacia la opción antagónica. El problema es que la mayoría de las veces esto no funciona
No creo que la educación deba ser algo diferente a la propia vida, en la que también tenemos que enfrentarnos a momentos incómodos y realizar tareas poco agradables, que no son divertidas
Si el narcisismo de los individuos adultos es más preocupante que el adolescente, el «narcisismo colectivo» debería alarmarnos más que el individual. Cada vez aparecen más comunidades cerradas en sí mismas, que amplifican un yo identitario con ensoñaciones de superioridad.
El aporte de la «síntesis de evidencias» es crucial para la formulación de políticas, pero la capacidad de los gobiernos para absorber esas síntesis es limitada. Para reducir esa «brecha de absorción», hay que rediseñar los interfaces o dispositivos de síntesis que se usan, para que sean más ágiles, multidisciplinares, y sensibles a la complejidad.
Usar el modelo exponencial para explicar la reproducción de las bacterias o la difusión de un virus es algo habitual y describe bien esas dinámicas. Pero plantearlo como un fin deseable en la evolución de las organizaciones es ―socialmente― un disparate.
Todos hemos trabajado con personas que parecen difíciles. Algunas son constructivas y otras tóxicas. Las fronteras entre esos dos perfiles a veces no son tan objetivas, ni estáticas, como puede parecer. Depende en parte de la percepción que nos hacemos de ellas, pero no vale todo. Algún filtro hay que poner.
Se puede ayudar a la gente ―desde el diseño urbanístico― a vivir con la ambigüedad, la contradicción y la complejidad, y a beneficiarse de ellas
El filósofo Amador Fernández-Savater, en un artículo publicado en elDiario.es, echa mano de Foucault y su interpretación del poder como un «campo social de fuerzas» que, en lugar de emanar concentrado desde una especie de «sala de mandos», se alimenta de las múltiples relaciones que atraviesan nuestra experiencia de la cotidianeidad, desde la educación, a la ciudad, la sexualidad o el trabajo.