POST Nº 749 Me he abierto un Substack. Se llama DÉJAME PENSARLO, un título que ya da algunas pistas de lo que va: abrir melones sin prisa en un mundo adicto a los atajos. Por si no lo conoces, Substack es una plataforma de...
Escribo para comprender
POST Nº 749 Me he abierto un Substack. Se llama DÉJAME PENSARLO, un título que ya da algunas pistas de lo que va: abrir melones sin prisa en un mundo adicto a los atajos. Por si no lo conoces, Substack es una plataforma de...
¿Estás pensando en mudarte a Bluesky? ¿No quieres perder tus contactos en Twitter y hacerlo de un modo más ágil? Tenemos buenas noticias: ya hay herramientas que facilitan la migración. Hoy probé la que parece más fácil de usar, y que quiero recomendar. Se llama «Sky Follower Bridge».
Estas son las ventajas que cultivan los blogueros y blogueras que consiguen sobrevivir a los contenidos automatizados y a los formatos alternativos de digestión rápida
Terminado mi 2do libro, vuelvo al blog con impulsos renovados., después de un año de impasse. Aquí te espero…
He estado varios días probando ChatGPT y voy a contarte mi experiencia. No es magia, que nadie espere un genio respondiendo. Pero a veces, francamente, consigue la ilusión de parecer mágico. Es adictivo, y esto lo hace un juguete divertido y temible a la vez.
Suena brillante la capacidad de saber jugar a dos papeles: estar dentro, aparentando ser de la tribu, mientras trabajas para fichar a más gente hacia la opción antagónica. El problema es que la mayoría de las veces esto no funciona
Si las rutinas se envuelven en rituales con cierta cadencia y una escenificación adecuada, pueden llegar a transmitir belleza. Es la parte estética de la repetición.
Los pildorines son un juego narrativo sin grandes pretensiones. Sirven para contar en formato breve historias que nos atraviesan porque son significativas.
Si bien escribir una obra en formato libro o publicar posts ligeros en blogs exige rigores diferentes y son actividades que se dirigen a lectores que pueden ser dispares, hay manías comunes en las dianas a las que tendemos a apuntar.
Suelo hacer balances anuales en diciembre. Sólo si me apetece, y esta vez siento que es así. Me viene bien a mí, y de paso puede que cuente cosas que le sirvan a otros. Dividiré mi balance en tres partes. Primero, lo negativo, después lo positivo, y finalmente qué espero de 2022
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