Este post viene a cuento por un intercambio de correos que tuve con Francesca Cañas, una amiga que sabe mucho de Comunidades de Práctica. Ella me decía: “Yo no diseño comunidades virtuales de práctica, yo diseño ecosistemas que inducen a grupos de personas que...
Está de moda relacionar la falta de buenos emprendedores en este país con la envidia española. Yo no lo veo así. Más bien pienso que la falta crónica de autocrítica, de asumirla con naturalidad, forma parte del entramado que nos ha hecho pensar falsamente que la envidia es uno de nuestros pecados nacionales.
La ciencia nos enseña a cultivar una aproximación crítica a la realidad, a dar por ciertas sólo las afirmaciones que superan el ejercicio de la refutación; y a corroborar la validez de las ideas con independencia del crédito y la influencia del autor.
Cuando Marc Vidal habla del “Sofá social”, yo rescato la parte pedagógica de la expresión que reclama un mayor sentido de la responsabilidad individual en la construcción de una salida a la crisis. La izquierda habla en exceso de “derechos”, y olvida a menudo que sin “deberes” no tenemos nada que hacer.
Además del QUÉ, y del CÓMO, también importa el POR QUÉ y el PARA QUÉ de la alfabetización socio-digital. Yo veo a estos voluntarios más como innovadores humanistas, que como formadores técnicos. Y esa visión más sistémica de su rol puede cambiar mucho el impacto de lo que hacen.