Amalio Rey | Blog de innovación con una mirada humanista

  • Inicio
  • ¡Quiero un libro!
  • Publicaciones y Vídeos
  • Proyectos
  • Testimonios
  • Archivo
  • Contacto
  • Sobre mi
Suscríbete a este blog

Subscríbete y recibe las novedades en tu e-mail:



Blog de inteligencia colecitva

Amalio Rey

Escribo para comprender

  • Inicio
  • ¡Quiero un libro!
  • Publicaciones y Vídeos
  • Proyectos
  • Testimonios
  • Archivo
  • Contacto
  • Sobre mi
  • Home
  • /
  • Consultoría
  • /
  • Innovación Social
  • /
  • De dinero público, si quieres, hablamos después (post-447)
Consultoría, Innovación Social

De dinero público, si quieres, hablamos después (post-447)

por Amalio Rey 10/03/201510/03/2015

 

 

Que los poderes públicos, siguiendo una estrategia pautada, canalicen el interés privado hacia ámbitos sociales prioritarios me parece perfecto. Lo mismo digo de las empresas que, atraídas por esos incentivos, deciden reforzar su presencia en áreas que sin esas ayudas serían menos atractivas. Hasta ahí todo bien.

El problema empieza cuando las ayudas públicas se convierten en el único motivo por el que algunos agentes privados deciden apostar por una actividad. Hablo de esa forma peculiar de iniciativa protoempresarial que se mueve con lógicas parasitarias, sin ninguna otra razón que no sea ir a la caza de subvenciones.

Aunque la crisis ha desinflado, en parte, ese comportamiento oportunista, me consta que se sigue actuando en términos de “dime-qué-hay-que-hacer-para-pillar-dinero-público”. Cuesta entender todavía que lo primero es identificar un problema real, una verdadera oportunidad, y a partir de ella diseñar un proyecto que genere unos recursos genuinos, que lo hagan sostenible, y sólo después pensar en cómo reforzar su viabilidad con apoyo público, si es que hace falta.

Estoy pensando ahora en el proyecto HibriturSelva, en el que tanto trabajamos con Josep Gesti para apartarnos de esa “cultura de la subvención”, intentando hacer ver a los profesionales y empresarios que la Red no estaba para financiar proyectos, y que de hecho, no se daría dinero público a nadie por participar. Recuerdo que durante el primer año, cada vez que se planteaba la posibilidad de un proyecto, se insistía desde el Consell en la misma idea: “Lo más importante primero es que identifiquéis la oportunidad y diseñéis un buen proyecto. Si eso se consigue, el dinero ya vendrá”, separando la exploración de sinergias y afinidades de los socios, de la forma de financiar la colaboración.

Teníamos claro que dinamizar las redes con subvenciones directas desde el principio podía generar efectos perversos al precipitar una especie de “sesgo de autoselección” que atrae a gente que solo se acerca si hay subvenciones. Aprendimos que la solución óptima puede ser intermedia, o sea, una 1ra fase de creación de la red en la que los proyectos se promueven sin dinero público, por gente que está convencida de la necesidad de dedicar tiempo a ellos, y solo después, en una 2da fase, proveer co-financiación a aquellos proyectos que, mediante decantación natural, hayan demostrado tener capacidad autónoma. Los buenos-de-verdad trabajan solos, impulsados por su propio interés y convicción, y la financiación pública funciona como un estímulo, un premio, un empujón, para los más emprendedores.

Esta estrategia necesita de mucha pedagogía y coherencia en la comunicación con los agentes. No se pueden generar falsas expectativas con mensajes del tipo: “ven, que habrá dinero”, porque entonces seguimos alimentando las lógicas retorcidas de siempre. La forma alternativa de plantearlo es así: No esperes ajustar tu idea a las convocatorias públicas. Sé autónomo/a, haz lo que tengas que hacer, porque solo se financia lo que funciona.

Esto también me trae a la memoria mis años de trabajo en/con grandes consultoras. Recuerdo la locura que nos entraba a todos cuando se publicaba una convocatoria pública, y había que hacer virguerías para inventarse a última hora unos proyectos que se ajustaran a los objetivos de los pliegos. El resultado era fácil de prever: 1) Ideas poco originales, al tener que dar respuesta a un problema en plazos tan ajustados, 2) Proyectos que ignoraban las necesidades reales de los clientes, 3) Búsqueda de socios a toda prisa, casándonos con las “novias” menos apropiadas, 4) Incoherencia estratégica al abordar trabajos que no reforzaban la especialización de la empresa, porque al empeñarnos en ajustar el proyecto a la convocatoria, a menudo nos ofrecíamos para cosas erróneas.

¿Existe solución a eso? Pues sí. Tiene que ver con lo que vengo diciendo antes. Primero hay que pensar en problemas reales, de colectivos concretos, que uno cree que puede resolver y que además, le apetece resolver. A partir de esa premisa, se pueden ir diseñando y trabajando proyectos genuinos, motivadores y útiles, que después pueden (o no) canalizarse a través de convocatorias públicas.

Lo que yo hago es ir creando una “Bolsa de Proyectos” con esas ideas, que voy madurando poco a poco como suelo hacer con posts como estos, que los escribo a cachos. No sé bien si al final los publicaré, pero voy creando algo potencialmente interesante. A mi Bolsa de Proyectos van cayendo ideas que están ahora en distintos grados de madurez, pero que en algún momento pueden (como me ha ocurrido) salvarme un año profesional.

Lo mejor de trabajar así es que consigo, a menudo, hacer lo que me gusta. Como dedico tiempo por adelantado a pensar, elegir y pulir los proyectos que quiero/debo hacer, me resulta más fácil aprovechar alguna de estas ideas/proyectos para adaptarlas a las necesidades de un cliente que aparezca para financiarlas. Eso es así porque he identificado y profundizado antes en un perfil de necesidades auténticas, en vez de hacer cualquier cosa que me pidan, bien sea un cliente, o bien una convocatoria pública.

Un amigo solía explicármelo así: “No pides dinero para escribir un libro, sino que escribes el libro, y sólo después intentas venderlo a una editorial”. Es de este modo como debe operar fundamentalmente la financiación pública, más como premio/recompensa que como estímulo previo al esfuerzo.

Nota: La imagen del post pertenece al album de F&B Fotografía en Flickr

Suscríbete a este blog

Recibe las novedades en tu e-mail:



0 Tags: ayudas públicas, ecosistemas de colaboración, Emprender, financiación, financiación de redes de colaboración, financiación pública, HibriturSelva, innovación, Proyectos, redes

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.


Post anterior

Los 25 millones de Zuckerberg (post-446)

marzo 8, 2015
Siguiente post

Burbujas sociales y Cámaras de Eco (post-448)

marzo 13, 2015

Quizás también te interese

Congreso internacional
Diseño, Educación, Innovación pública, Inteligencia Colectiva

¿Cómo la inteligencia colectiva puede mejorar el aprendizaje en las organizaciones?: 20 pistas breves para #CIEDO23

16/05/202316/05/2023
Bienestar, Educación, Pildorines

#Pildorines 6: ¿Un teclado con impresora incorporada?

30/09/202230/09/2022
ecosistema de innovación
Diseño, Innovación, Inteligencia Colectiva, Lecturas

15 pistas potentes (y muy útiles) de las buenas ideas de Steven Johnson

31/10/202103/03/2022
Sobre mi
Author Picture:
AMALIO REY

Escribo para comprender. Me dedico a facilitar procesos de innovación que aprovechen la inteligencia colectiva. Aquí hablo de diseño, estrategia, arquitecturas participativas, consultoría, innovación social y tendencias en la red.

Leer más
Suscríbete a este blog

Suscríbete y recibe las novedades en tu e-mail:



Blog de inteligencia colecitva
Buscador

Introduce el término de búsqueda y pulsa “Enter” para mostrar los resultados

Categorías
  • Bienestar
  • Blogging
  • Consultoría
  • Diseño
  • Educación
  • Estrategia
  • Innovación
  • Innovación personal
  • Innovación pública
  • Innovación Social
  • Inteligencia Artificial
  • Inteligencia Colectiva
  • Lecturas
  • Liderazgo
  • Management
  • Marketing
  • Mi libro
  • Offtopic
  • Paradojas
  • Pensar bien
  • Pildorines
  • Política
  • Salud
  • Social Media
  • Tendencias
  • Uncategorized
Facebook Twitter Instagram Linkedin

Los contenidos de este blog están bajo una licencia: Reconocimiento - Compartir Igual (by-sa)


Introduce el término de búsqueda y pulsa “Enter” para mostrar los resultados